Martes, 24 de octubre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

El sacerdote José González, que lleva 52 años en Brasil, hace parada en la Diócesis camino de El Vaticano

CIUDAD RODRIGO | Se dirige a El Vaticano para asistir a la canonización de 30 protomártires brasileños

Durante estos días está en la Diócesis de Ciudad Rodrigo el sacerdote natural de Sobradillo José González Alonso, que lleva la friolera de 52 años en Brasil, país donde ejerció como Obispo en el tramo final de su vida eclesiástica, de la que se jubiló hace un par de años. Esa jubilación permite que ahora sea más “libre”, teniendo la oportunidad de viajar más.

Esto hace que, tras haber estado en la Diócesis en 2014 con motivo de sus Bodas de Oro Sacerdotales, y de que estuviese el año pasado por estas mismas fechas, este año José González puede volver a estar por estas tierras, aunque en este caso con un trasfondo diferente, ya que está camino de El Vaticano para asistir el próximo día 15 a la canonización de los denominados protomártires brasileños, es decir, las primeras personas que murieron en aquel país como mártires.

Según explicó en la tarde del martes en un encuentro mantenido con voluntarias de la Delegación de Misiones y los medios de comunicación, esta canonización ha implicado la puesta en marcha de unas cuantas peregrinaciones hasta El Vaticano, decidiendo en su caso hacer una parada previa en España. Dentro de la misma, el día 12 de octubre estará en Zaragoza, una circunstancia que le hace mucha ilusión, porque además de ser la Festividad del Pilar, ese día se celebra la festividad de la patrona de Brasil, Nuestra Señora Aparecida.

Precisamente, esta parada en España coincidiendo con los acontecimientos que están ocurriendo estos días en Cataluña hace que a él mismo le estén preguntando por whatsapp desde Brasil qué ocurre, opinando a nivel personal que “esperamos que se resuelva”.

Tras esa parada en Zaragoza, el día 13 ya viajarán a Roma, donde el sábado 14 asistirán a unas Vísperas, y el día 15 al acto de canonización de los protomártires, un grupo de 30 personas que fue asesinada en 1646 en el Estado Río Grande del Norte de Brasil por holandeses que no sólo quisieron conquistar el ese territorio creando una colonia, sino también imponer su religión calvinista, a lo que se resistieron los que allí vivían que ya tenían la religión católica.

Este grupo de 30 mártires ya fue beatificado por Juan Pablo II y ahora llega el momento de su canonización, dentro de una ceremonia religiosa que incluirá más canonizaciones (entre ellos la de algún español). Para cerrar el periplo en El Vaticano, el lunes 16 habrá una misa en acción de gracias.

Su historia

A continuación, José González Alonso –nacido en 1940- volverá a Brasil, donde ahora mismo reside en la ciudad de Joao Pessoa, donde continúa “ayudando pastoralmente” pese a que como decíamos ya está jubilado eclesiásticamente desde 2015 tras medio siglo de trabajo en ese país.

José González llegó a tierras brasileñas en 1965, tras haber estudiado previamente en el Seminario Diocesano de San Cayetano en Ciudad Rodrigo. El motivo de irse a Brasil fue una petición de sacerdotes realizada desde ese país que llevó a 4 hasta la Diócesis de Cajazeiras: Cipriano Calvarro (también de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, fallecido en 2013), y otros dos sacerdotes de Salamanca (Jerónimo) y Madrid (Javier).

Su vida cambió cuando el Obispo de la Diócesis de Teresina pidió refuerzos, quedándose 2 de esos 4 sacerdotes en Cajazeiras, y trasladándose él con otro de los sacerdotes hasta esa otra Diócesis, que corresponde al Estado de Piauí, donde pasó 32 años. La parte final de esa estancia fue como Obispo Auxiliar de Teresina, cargo para el que fue nombrado a finales de 1994.

Siete años después, en junio de 2001, regresó a la Diócesis de Cajazeiras, en este caso como Obispo titular, donde ejerció durante 14 años al frente de un territorio de unos 600.000 habitantes y 15.000 kilómetros cuadrados. Según resaltó, de momento están bien servidos de vocaciones, con 24 seminaristas mayores dentro de una Diócesis que cuenta con 77 sacerdotes.

Desde su punto de vista, “Brasil es rico, pero en pueblos es pobre”. En torno a la situación de ese país, en la tarde del martes apuntó que está en una “situación difícil”, donde “está aflorando algo la corrupción endémica”, ya que como resaltó “están apareciendo jueces serios para denunciar la corrupción en los poderes Ejecutivo y Legislativo”. Pese a eso, considera que en ese país “se vive bien”.