Viernes, 15 de diciembre de 2017

Con Angelina a Dominicana

Angelina tiene 83 años pero no es una anciana. Angelina es una mujer española que desde muy jovencita sintió algo dentro que la empujó a vivir en comunidad. Y aunque sabía que ser esposa y madre no le impedirían ser una buena profesional en lo suyo y dedicarse también a los demás, ella tenía muy claro que lo que quería era entregarse a Dios, y que para eso el mejor camino era darse por entero a los otros. Sin compromisos familiares. Con la libertad de los que se consagran totalmente y para siempre. Todo y siempre, dos conceptos que hoy en día apenas logramos comprender por lo difícil que es encontrar a alguien que los encarne. Angelina es una de estas excepciones de hoy que eran lo normal hasta ayer por la tarde.

Angelina ha sido casi siempre superiora. Y eso no se elige, son las hermanas de congregación quienes te piden que aceptes la carga que conlleva el cargo. Y cuando acabó su servicio en la coordinación de la congregación pidió ir a la misión. Dicho y hecho. Angelina lleva más de veinte años en República Dominicana dedicándose a los que lo tienen más complicado. Su hermano Antonio está convencido de que esto es lo que la mantiene en tan buena forma. 

Mañana un equipo de TVE tendremos la suerte de compartir vuelo con ellos. Iremos con Angelina y con su hermano cura, con Antonio, desde Madrid hasta Santo Domingo. Ella regresa a su lugar de trabajo después de unos días de reuniones y planificaciones. Nosotros vamos con la idea de grabar los barrios en los que estas religiosas se ocupan de las madres adolescentes, de los chavales que escupe el sistema escolar estigmatizándoles como fracasados, de las familias que no tienen recursos porque nadie les envía dinero desde Estados Unidos ni tampoco encuentran un trabajo que les permita sacar adelante a los suyos en Dominicana. Iremos también al vertedero de la capital a grabar cómo recogen ruedas de coche un grupo de jóvenes empeñados en hacer arte con este caucho de deshecho. 

Mañana pongo rumbo a Dominicana. Y cuando esté en el Caribe sin pulsera de todo incluido y viendo la trastienda de las playas paradisíacas se emitirá el último reportaje que este año grabé en Honduras, y mi compañero editará el último guión que escribí de mi periplo por Sudáfrica. Y seguiré en contacto con la gente buena de Cáritas Jaén que conocí en enero. Y sin saber cuál será el siguiente destino de este 2017 que me ofrece una nueva oportunidad para seguir conociendo personas e historias increíbles en lugares a los que nunca hubiera podido llegar.

Mañana me voy y, si el wifi y los huracanes nos lo permiten, os iré contando qué tal me van por allí las cosas. Mientras tanto, los domingos a las 11:30, en La2, siempre podréis ver lo que nos vamos encontrando por esos pueblos de Dios.