Domingo, 22 de octubre de 2017

Sin complejos

Paco:   – María, me apetece tener relaciones sexuales contigo.

María: – Mira Paco, eso no me parece correcto, ni apropiado.

Paco:   – Lo siento María, pero no me puedo aguantar más.

María: – Paco, no es correcto, no es apropiado, no me parece bien y ya te dije que no.

Paco:   – María, en uso de mi derecho inalienable a decidir, he decidido que digas lo que digas, sí o sí, voy a tener relaciones sexuales contigo.

María: – Paco, no me quites la falda que no quiero tener relaciones contigo.

Paco: - María, sí  o sí, te pido que accedas a mantener relaciones y me permitas acostarme contigo.

María.  – Paco, te dije que no, que no me quites la falda, que no me arranques la camisa.

Paco:   – Maria, lo democrático, lo correcto, lo que me apetece, es acostarme contigo y, si no me dejas, eres una estrecha, mala mujer, represora, antidemocrática y fascista que pretende reprimirme por la fuerza cuando yo quiero hacer el “amor”.

Maria:  – Paco, he dicho que no, que es un delito y que me niego a que me sigas desnudando…..

¿Cuánto tiempo ha de transcurrir para que aquellos que observan la escena tomen medidas?

¿Te parece razonable que los observadores pidan una negociación con Paco?

¿Es democrático, o te parece, simplemente, correcto, que Paco obtenga rédito de su delito y Maria tenga que acceder a lo que ella no quiere?

Puedes alterar los hechos y poner el asesinato, el hurto, la sedición, etc. al final, es la imposición del delincuente, de su voluntad al margen de lo establecido en la Ley, en la voluntad del resto de ciudadanos y contra los más mínimos principios democráticos, por más que se envuelvan en la democracia.

Los tipos penales no hacen distinción de delincuentes, ni plantean la negociación, el beneficio o el rédito obtenido por el delito que no sea la restauración, en la medida de lo posible, del bien jurídico protegido que se ha visto perjudicado.

Entre el violador, el ladrón y el sedicioso sólo existe una calificación jurídica de los hechos, pero una vez condenados en firme, todos ellos son delincuentes

Te dan arcadas la actitud de Paco, el violador, para con la pobre María, la violada. Pues es exactamente esa la que se mantiene en Cataluña con el resto de España y no la defendemos.

Se dirá que no se puede actuar hasta que no se ha consumado el delito; pues bien, eso es lo mismo que aceptar que María, que los que lo contemplan, que  aquellos que lo ven, no pueden hacer nada hasta que Paco no la viole efectivamente.

En política, el diálogo, la negociación, el respeto al adversario debe de ser una forma de actuar; pero, ante el delincuente, ante aquel que se considera superior y contra el que, sin cumplir las normas, pretende la  imposición, sólo cabe la firmeza, la Ley y la fuerza si es preciso, pues el único legitimado para su uso es el Estado en caso de violación de la norma.

¡Ya está bien! y que ahora respondan todos, gobierno, oposición, sediciosos, etc. ante los ciudadanos y ante los Tribunales, que eso es lo que se hace en democracia.