Lunes, 11 de diciembre de 2017

Una charrada para la historia de La Glorieta

Luis David Adame, con otra estructura de torero, dentro de la insustancial corrida, se llevó el lote menos malo
Paseíllo de los toreros salmantinos y mexicanos. Foto: Adrián Martín

Este es uno de esos carteles que ha sido más cuestionado por la afición en todos los mentideros taurinos, aunque no haya sido de viva voz, tanto la novillada, como este denominado “corrida charra”- ya saben por aquello de los charros mexicanos y salmantinos-. Eso, y que a la vez sea la tarde final de este ciclo  (salvo el rejoneo), la lidia de ocho toros, parece que ya es una carga excesiva para el aficionado. Pero como el toro es quien dispone, abandonamos el encaste Domeq, de toda la feria para adentrarnos en el de Atanasio, por la vía del Puerto de San Lorenzo. En cuanto a los toreros, Castaño, que intenta remontar y volver por sus fueros, un recién alternativado; Marcos, y los hermanos Adame, Joselito y Luis David. Y la plaza ¡ay la plaza! Pues la plaza con  menos de media en el aforo total, y templadita, que se fue poniendo fría, en la arena y en los tendidos.

Comenzó este “viacrucis” con un Castaño que consintió y tiro de la pastueña embestida de su primero, con buen manejo del engaño y depurada técnica, logró muletazos de buen corte, vimos a un Castaño, con más aplomo y confianza, aunque su aspecto era de estar mermado de facultades, como después se demostró; mató a este primero de estocada trasera y ovación. En su segundo comenzó fijándolo de capote, en la muleta genuflexo, lo pasó por abajo con buen aire, fue tirando de la agalbanada embestida, con base en la mano derecha. El animal, sin recorrido y cara alta, no dio para más y el torero se resiente del último percance. Dos pinchazos, dos medias y tres descabellos, terminó desencajado.

Joselito Adame se llevó una oreja de este toro, al que paso de capote sin apreturas una vara empujando y bien picado, buen tercio en banderillas, y comenzó con una buena serie por el pitón derecho, corrió bien la mano al natural, falto de dominio, recorrió mucha plaza, pero no tuvo mal tono, aunque alguna serie fue muy despegada, se adornó por abajo y mató de entera. En su segundo, inédito de capote, soberbio puyazo de Bernal, y faena a la deriva, muletazos por alto, despegado, sin ligazón alguna, entre enganchones… Y a todo esto, le sonó la música… Y, claro, mucha gente no aguantó más y comenzó a huir de la plaza- “esto es insoportable dijo mi vecino, y se fue el hombre mosqueado”-;  luego al matarlo un lamento de estocadas, descabellos al por mayor, avisos, o sea, nada que ver con la fiesta de toros- Pitado.

El hermano Luis David Adame, con otra estructura de torero, dentro de la insustancial corrida, se llevó lo menos malo, y lo aprovechó en el primero, con el capote firme y  variado muy a la mexicana, puso palos con más voluntad que acierto, sorteó una faena con buen argumento desde el centro del ruedo pasándolo de espaldas y rematando bien la suertes, y siguió con buenas series por ambos pitones, bajando bien la mano, para cerrar por bernardinas y matar mal, tres pinchazos y media, y el tan ufano se dio una vuelta al ruedo por su cuenta, y además le jalearon- la plaza sin rumbo-. Su segundo, tras un quite por lopecinas- zapopinas- y otras pamplinas, pasó de muleta con buen son al animal que tenía cierto recorrido, sobresalió una buena serie al natural bien rematada, volvió sobre la derecha y la cosa empezó a carecer de profundidad, se paró el toro, y el torero se empecinó en seguir. Mató de una estocada ferial y fulminante y cobró oreja, y le pedían otra- la plaza sin rumbo-.

Cerraba este cartel Alejandro Marcos, de reciente alternativa, con muy buen corte, al primero lo lanceó con ritmo y clase, consintió mucho en las cortas y medias embestidas, le puso mucho tesón a su labor, buenas series al natural, bien rematadas, exprimió lo poco que tenía el animal rajado, lo de matar amigo mío... hay mucho que “trabajar”, media y varios descabellos, ovacionado. En su segundo al que lanceo con armonía, que cumplió en banderillas, manejo con soltura la muleta para meter en faena a un apagado animal, entonado en algunas fases de la faena, tiró de cercanías con valor , entrega y amor propio, pinchazo y entera para cobrar una oreja, premio a estar toda la tarde entregado. Y aquí terminó esta tarde de frío y de muy poco nivel, el personal salía corriendo en busca del coche y del café caliente, y haciendo… fu… como el gato- vaya tela se les oía decir- y no era para menos.

FICHA DEL FESTEJO

Toros del Puerto San Lorenzo, noblotes, sosos descastados, bajos de raza, con buena presencia pero insustanciales y sin clase alguna.

Javier Castaño: ovación y ovación

Joselito Adame: oreja y pitos

Luis David Adame: vuelta y oreja

Alejandro Marcos: ovación y oreja