Jueves, 21 de septiembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

La inolvidable aventura de ‘Bienvenidos a la Realidad’, en clips de vídeo

CIUDAD RODRIGO | Durante el verano de 2010 se disfrutó por las calles de una obra itinerante que mezclaba el drama y la comedia

Ciudad Rodrigo está viviendo desde el verano de 2016 un auténtico furor por la Ruta de los Malditos, la iniciativa impulsada por varios jóvenes mirobrigenses con el ánimo de dar a conocer la historia negra de la ciudad sacando del olvido historias y personas de los últimos siglos.

Este furor que se ha producido con la Ruta de los Malditos ya se dio con otra iniciativa, con ciertos puntos en común, que tuvo lugar al inicio de la presente década, que llevaba por título Bienvenidos a la Realidad. Una Brecha en la Frontera, y que se puede rememorar prácticamente al completo gracias a una serie de clips de vídeo colgados en el portal Youtube.

Como la Ruta de los Malditos, Bienvenidos a la Realidad –impulsada por la Fundación Ciudad Rodrigo con la cofinanciación de Adecocir- planteaba un recorrido por varios puntos de Ciudad Rodrigo, en este caso tanto al aire libre como dentro de edificios, para recordar a través de varios actores cómo vivió la ciudad la Guerra de la Independencia, justo cuando se cumplía el Bicentenario de su desarrollo, en el verano de 2010 (se volvió a representar en un par de ocasiones en 2011).

Concebida como un espectáculo teatral itinerante en el que se mezclaba la comedia y el drama, Bienvenidos a la Realidad tenía detrás, como guionista y director, al actor y director irlandés Denis Rafter, que diseñó un universo de 43 personajes en total a los que dieron vida seis actores empleando diferentes técnicas teatrales: títeres, coplas de ciego, drama, comedia o clown.

Bienvenidos a la Realidad comenzaba en el Patio de Carruajes del Palacio de los Águila, con dos cuadros, Hermanos de Sangre (sobre los hermanos Bonaparte) y La extraña familia (sobre la familia real española de la época), para pasar posteriormente al patio noble del Palacio, donde se escenificaba Mueran los traidores. Justo al lado, en la Plazuela de Dámaso Ledesma, se presentaba a Andrés Pérez de Herrasti, mientras que en la Plaza Mayor se daba a conocer a Julián Sánchez El Charro (a través de sus lanceros).

En plena calle Díez Taravilla, junto a la casa-palacio del Gobernador Ariza, se representaba una de las escenas más cómicas, Hazañas de unos lanceros (de la mano de los personajes de Manuela Trancoso y el ciego Salomón), para pasar a continuación en el patio del Palacio Episcopal a una de las más dramáticas, La taberna del pueblo, donde se reflejaba cómo la ciudad sobrevivió a los últimos días del asedio francés.

De ahí se pasaba otra vez al humor, en la Plaza de San Salvador, conociendo una divertida patrulla de soldados franceses torpes y perdidos, que era considerada como “una pausa en la tragedia de la ciudad”, según lo definió Denis Rafter en aquel momento. El cierre tenía lugar en la muralla, en la zona de la Brecha Grande, donde se escenificaba La letanía de las guerras, una dura escena en torno al último día de resistencia de Ciudad Rodrigo frente a los franceses y cómo las guerras acaban afectando a los más inocentes. La obra concluía con un mensaje de esperanza hacia el final de las guerras.

Hay que recordar que Bienvenidos a la Realidad llegó a tener una versión de sala que se pudo ver en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal, donde no aparecían las escenas de comedia. Asimismo la obra, en su versión callejera, también se representó durante el verano de 2010 en varios pueblos de la comarca al tener financiación de fondos europeos.

Como decíamos más arriba, una de las sesiones de calle de Bienvenidos a la Realidad fue grabada prácticamente al completo por un espectador, que lo colgó en su día en Youtube. A continuación, enlazamos esos vídeos (no están las escenas del Patio de Carruajes de Los Águila y la de la Plazuela Dámaso Ledesma):