Sábado, 23 de septiembre de 2017
Béjar al día

Tarde de toros sin interés y astados sin fuerza

BÉJAR | La tarde marcada por unos toros de buena estampa pero tan flojos que han dejado poco lucimiento a los toreros y escasos trofeos

Juan Leal, dos orejas y salida por la puerta grande de La Ancianita

El primero de la tarde fue para Joselito Adame, un toro bonito, alto de cuernos pero muy justito de fuerza, marcando la tónica del resto de los de la ganadería de Orive lidiados hoy en la plaza de toros de Béjar. El torero, con pocas ganas, se esfuerza poco en los primeros lances mostrándose con poco interés por gustar, algo que extraña al ser la primera vez que el mejicano torea en la plaza más antigua de España. Banderillas traseras malas. Adame mejora en el segundo tercio, creciéndose a lo largo de la faena con algún buen derechazo, aunque continúa sin transmitir demasiado, hasta el final de la faena en la que se muestra más valiente, matando de una estocada en buen sitio ayudada por la escasa fuerza del animal. El público poco exigente, pide trofeos por el mero hecho de haber propiciado al astado una muerte rápida. A su segundo, el cuarto de la tarde, Joselito Adame lo recibe con más ganas que al primero, pero el toro no ayuda, sigue la misma tónica que el resto de sus hermanos. Estocada trasera pero efectiva.

El segundo ha sido para Juan Leal, un toro negro bragao, bonito de hechuras. Los primeros lances con capote estirándose y quedándose quieto al final. Mal picado con puya trasera. Pares de banderillas valientes pero caídos. El diestro brinda al público y comienza de rodillas la faena, valiente con un toro de escasa fuerza, continúa con la derecha bajando la mano, el toro mete bien la cabeza y sigue a la muleta, él con ganas de repetir triunfo y ganar trofeo se muestra entregado. Sigue por naturales y toreando en el centro de la plaza, el público corresponde con ovaciones merecidas. El final arriesgado, el diestro entra a matar con ganas y le propina una estocada en buen sitio. Recibe una oreja bien merecida y una segunda de regalo que le vale la salida por la puerta grande. Su segundo y quinto de la tarde, en la misma línea de sus hermanos, el toro sin fuerzas muere de media estocada sin propiciar ocasiones de lucimiento.

El tercero, un toro fontanero castaño ha sido para Alejandro Marcos, paisano y nuevo en esta plaza, fue recibido por el torero con buenos lances de capa, pero cae al suelo nada más picarlo. Marcos intenta sacar lo que puede con la muleta pero el toro no tiene fuerza y no le ayuda. Dos pinchazos en hueso, una estocada trasera sin efecto y malo con el descabello, tras varios intentos el toro finalmente muere por su escasa fuerza. En su segundo y sexto de la tarde, el diestro comienza gustándose y estirándose, con ganas de recuperarse de los errores con su primer toro. Ofrece al público unos primeros muletazos buenos con la mano derecha y dos pases de pecho, dando sitio al toro y sin bajar la mano, consciente de la escasa fuerza del animal. Sigue por naturales con temple, pero falla de nuevo en el lance de matar y lo consigue al cuarto intento. Oreja pedida y concedida, un regalo de la Virgen.