Jueves, 23 de noviembre de 2017

La larga y contumaz negación municipal del turismo en autocaravana.

Zona de aparcamiento habitual en Salas Bajas, en la entrada de las Pistas deportivas de la Universidad. Así estaba un dia de principios de Agosto de este año. También se aparca en la explanada unos metros más al sur, y junto al puente Enrique Esteban.

Ya he tratado varias veces el tema de las autocaravanas, una modalidad de turismo que parece que cuesta ser comprendida en nuestra ciudad. Algo llamativo si se tiene en cuenta lo que se alardea por aquí de nuestra importancia turística, aunque sigamos siendo incapaces de sobrepasar el millón de visitas anules, dato por cierto provincial. Es de entender, si el turismo tiene tanta importancia para la economía de la ciudad, que debemos estar abiertos a fomentar y proteger nuevas formas de realizarlo, y el de las autocaravanas ya no es precisamente una novedad.

Todo esto viene a cuento porque, como otros veranos, algún medio de comunicación de la ciudad con aparente notable influencia, dedica algunas páginas al tema, que sospechosamente se parecen a las del año anterior. En ellas opinan el gobierno municipal y algún camping. Al menos ya se reconoce que las autocaravanas, como vehículos que son, pueden estacionar en nuestras calles. Pero se sigue, contumaz y erróneamente, vinculando este tipo de turismo al camping, y parece que el poder municipal les otorga la última palabra en este tema.

Aunque termine siendo cansino repetirse, hace tres años recordé que por impulso del Senado, en Enero de 2007 la Dirección General de Tráfico crea el grupo de trabajo “GT 53. Autocaravanas”. Sus conclusiones las publico el Observatorio Nacional de Seguridad Vial en el documento “La movilidad en Autocaravanas. Contesto actual y propuestas de actuación”. Ahí se manifestaba la importancia creciente de ese tipo de turismo en España, sobre todo como receptora de vehículos del exterior, así como “Debe tenerse en cuenta que esta actividad ha ido desvinculándose progresivamente en toda Europa de la relacionada con el camping, el campismo, el caravaning y la acampada” (página 9). También describe el perfil del autocaravanista, (página 13) que desde luego se aleja bastante del usuario tipo de un camping, hacen unos 20.000 km al año, y no paran más de uno o dos días en cada destino. Propone tres líneas de actuación:

1.- Habilitar espacios específicos para las autocaravanas (estacionamiento y puntos de evacuación) en las principales infraestructuras viarias, así como en los municipios y los espacios naturales no restringidos.

2.- Señalizar las infraestructuras viarias y los accesos y vías de los municipios sobre los servicios y espacios habilitados para las autocaravanas (señales homologadas).

3.- Regular la movilidad en autocaravana en las ordenanzas municipales y en las leyes de rango superior relativas a la movilidad y el estacionamiento de vehículos, así como en los planes de ordenación del espacio público.

El documento finaliza con ideas para el diseño de un área de servicios para esos vehículos y algunos ejemplos, por cuyo uso se puede cobrar una tasa.

Como consecuencia de todo eso, durante años Ecologistas en Acción, un servidor y en la actualidad algún grupo municipal como Ganemos (y creo recordar que la Asociación en defensa del Patrimonio), vienen pidiendo que se construya un área pública de aparcamiento dotado de los servicios imprescindibles, dado que van a aparcar de todas formas en la ciudad como muestran las fotografías. Y hace años que recuerdo que los Ayuntamientos de León, Palencia o Valladolid ya las tienen. Incluso el Plan de protección del río Tormes, anulado por los tribunales al olvidar alguien un trámite administrativo, lo tenía en cuenta, proponiendo un área cerca del antiguo edificio municipal de La Salle.

Otra perspectiva del mismo dia que la anterior. A pesar de la falta de servicios no parece que estén muy interesados en estacionar en un alejado camping, Y todos los días del año siempre hay alguna autocaravana aparcada en los lugares mencionados al principio. 

Es muy salmantino anteponer las percepciones de la realidad a la realidad misma, en el aparcamiento y el comercio lo comprobamos todos los días. Y por mucho que se empeñen, el turismo en Autocaravana no utiliza los campings. Pero todo parece indicar que el Ayuntamiento hace caso a esas percepciones en vez de a la realidad, para defender ¿qué tipo de intereses si las autocaravanas a pesar de todo aparcan en la calle?