Jueves, 21 de septiembre de 2017

Inútiles al mando

“Una democracia vacía de valores, reducida a una competencia entre partidos políticos que tienen soluciones “garantizadas” para todo, puede ser muy poco democrática.

(Václav Havel)

ENTRE PUENTES

INUTILES AL MANDO

Ineptocracia..: "Un sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los s menos preparados para producir, y los menos preparados para procurarse su sustento son regalados con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios sobre el trabajo y riqueza de unos productores en número descendente, y todo ello promovido por una izquierda populista y demagoga que predica teorías, que sabe que han fracasado allí donde se han aplicado, a unas personas que sabe que son idiotas"

En España, y en otros países, vivimos unos tiempos, ya vividos antes por otras generaciones, en que los más inútiles están ocupando puestos de gran responsabilidad política. Es decir, los peores, los menos capaces nos gobiernan o quieren gobernarnos.

Es la realidad, de la cual los ciudadanos, los votantes somos responsables, porque están donde están gracias a que nosotros les hemos votado, incluso a sabiendas de su incapacidad, de su ineptitud.

Centrándonos en España, hay muchos ayuntamientos e incluso comunidades autónomas, en las que la Democracia ha desaparecido para dar paso a la Oclocracia (gobierno de la muchedumbre, en el sentido del populacho), hecho que ya predijo Aristóteles al advertir que la excesiva Democracia podía degenerar en Oclocracia, Tiranía (gobierno de un autócrata, como en Venezuela) u Oligarquía.

Esta Oclocracia que padecemos, en algunos lugares, también podemos llamarla Ineptocracia, palabra inventada por Jean d´Ormesson -un ilustre escritor francés nacido en Paris el año 1925- y que consiste en, cito literalmente, "Un sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los menos preparados para producir, y los menos preparados para procurarse su sustento son regalados con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios sobre el trabajo y riqueza de unos productores en número descendente, y todo ello promovido por un sistema y una política de partidos demagoga que predica teorías, que sabe que han fracasado allí donde se han aplicado, a unas personas que sabe que son idiotas".

El buen escritor norteamericano (1880-1956) Henry L. Mencken, también conocido como "El sabio del Baltimore", decía que "un demagogo es aquel que predica doctrinas que sabe que son falsas a personas que sabe que son idiotas".

Como podemos apreciar hay gran similitud entre los pensamientos de Aristóteles, Mencken y D´Omersson, y a nuestro entender los tres aciertan justo en el centro de la diana, prueba de ello es lo que está pasando en nuestro país, y que podemos ver incluso aunque se quiera mirar para otro lado. Parece que los tres estuviesen viviendo en la España actual. Tómense como ejemplos ciudades como Madrid, Barcelona, Cádiz, comunidad autónoma de Navarra, y gran cantidad de ayuntamientos del color que quieran, comprobaran que la Ineptocracia campa por sus respetos. 

Y lo malo no es lo que está pasando, pues tengo la impresión de que lo peor está por llegar, y a no mucho tardar, ya que una gran jauría de analfabetos funcionales, ineptos, inútiles, incapaces, bigardos, está acechando para coger un buen pesebre.

En la Historia de las Naciones, los gobiernos y partidos de uno y otro signo, que se han empecinado en gobernar de espaldas a su pueblo tarde o temprano, siempre han fracasado rotundamente, sin discusión, siempre han traído más pobreza, más miseria, más hambre y más muerte.

Pero sin mirar para atrás, ahora, en nuestros días, tenemos múltiples ejemplos que lo demuestran (Cuba, Venezuela, Corea del Norte). Nadie podrá decir, cuando se encuentre inmerso en la miseria que traerán los inútiles, que no se le avisó.

Yo añado que esa política que se está ejerciendo en nuestro país, es incapaz de crear excelencia, belleza, dignidad; toda su labor consiste en ir en contra del ciudadano, parece como si se quisiera destruir, primero a la persona como tal y luego lo bueno que pueda haber, en ella, y aun así hay más gente que se crea sus mentiras. Por tanto, con los inútiles, los ineptos, los que jamás han hecho nada verdaderamente positivo para la humanidad mandando, nuestro futuro, el futuro del mundo solo puede ser catastrófico.

 

Rafael Comino Delgado – Fermín González salamancartvaldia.es