Sábado, 23 de septiembre de 2017
Béjar al día

La cena anual de la Fundación Virgen de la Cuesta reunió a los mirandeños

La Plaza de los Toros fue un comedor gigante y un escenario de lujo, en la Plaza de Toros frente al castillo

Cena en la Plaza de Toros de Miranda del Castañar

La cena anual de la Fundación Virgen de la Cuesta de Miranda del Castañar, se ha celebrado el pasado sábado en el marco de la Plaza de Toros, representando de nuevo una inmejorable ocasión para reunir a todos los mirandeños.
La cena, tradicional desde hace varios años, ha congregado a un mayor número de comensales que en la edición anterior y se ha celebrado con alegría y buen humor.
Las palabras de Amador González, vicepresidente de la Fundación Virgen de la Cuesta, marcaron el inicio de una noche que tuvo numerosos momentos inolvidables, citó a los asistentes a la reunión informativa anual a celebrar el día dos de septiembre a las 11:30 h, en la sede la fundación y en la que el presidente, Mario Loreto, hará un balance del último año. Comentó asimismo la inminente inauguración oficial de la Ruta Accesible ya utilizada por muchos mirandeños y los proyectos y compromisos a realizar en la misma para su mejora. Informó a su vez de la presencia, todos los sábados y domingos, de una persona atendiendo las preguntas y dudas acerca de las actividades que se realizan y de la continuidad de las clases de bordados y de gaita, tamboril, y baile.

Los apretivios dieron paso a la actuación de Mansaborá Folk, el grupo extremeño, que logró animar como nunca a toda la plaza con temas de sus trabajos en ‘3 vidas’ y otros, además de presentar y anunciar que un tema dedicado a la Tia Petra irá incluido en su siguiente trabajo. Ese tema, repetido al final, fue el remate, a una extraordinaria actuación en la que no faltaron sus popurris de canciones infantiles y el ‘de donde vienes tú’....vengo de la verbena,...
El sorteo de más de sesenta regalos, entre ellos un viaje para dos personas con estancia de ocho días en hotel de cuatro estrellas en Santi Petri, pusieron el colofón a esta cena que se hace posible cada año gracias al enorme trabajo de quienes montaron las mesas, prepararon los aperitivos, sirvieron las viandas y fregaron la cacharrería. Mesas llenas, mesas compartidas, muchos niños, mucha cara de felicidad y diversión, son estímulos que reciben los patronos de la fundación, y los voluntarios que prepararon, atendieron, y recogieron la numerosa logística que requiere un evento de estas características.