Domingo, 19 de noviembre de 2017
Guijuelo al día

Maricruz y Mariano se dan el ‘sí, quiero’ en una nueva boda típica

Más de medio centenar de personas celebraron las bodas de plata de la pareja al estilo charro en una ceremonia que ha cumplido las tradiciones de la localidad

Tras tres años de ausencia, la boda típica de Sorihuela ha regresado este verano a Sorihuela con la ceremonia celebrada en la localidad en la que Mariano Polo y Maricruz García se han dado el ‘Sí, quiero’ una vez más, pero al estilo charro.

La población mantiene ciertas tradiciones locales que se conservan con la celebración de bodas típicas cada cierto tiempo. La última fue hace tres años, y en esta ocasión, se aprovechó la celebración de las bodas de plata de la pareja para escenificar los diferentes pasos para llevar a cabo el casamiento en la localidad. Vecinos de la cercana Galinduste, pero con raíces y familia en Sorihuela, Mariano y Maricruz acudieron a los festejos acompañados de numerosos familiares. Todos ellos han tenido su papel en la boda, ocupándose cada uno de una labor de acompañamiento o representativa. 

Todo comenzó ayer sábado con la invitación, en la que las tías de los novios acuden a casa de los invitados con una ofrenda de dulces para invitar a los vecinos al casamiento.  Esta mañana se continuó con un chocolate en la tradicional ronda de los novios, en el que se marcha a casa de cada uno de los novios para rondarlos a primera hora de la mañana, a cargo de los primos, padrinos y mozos de la localidad. A continuación, el novio acompañado de los padrinos, acude a casa de la novia, para acudir ya juntos hasta la iglesia. No falta el ‘Mozo de boda’, un joven de confianza del novio que acude al templo con una ofrenda para el sacerdote de pan y carne. Cada una de las partes de la boda se realiza al son de la gaita y el tamboril, y con los cánticos tradicionales para festejar la unión. Una vez en el templo, son recibidos en la puerta por el sacerdote, y en el umbral mismo se celebra la ceremonia, tal y como se hacía antaño. A continuación, todos los invitados asisten a una solemne misa cantada. A la salida de la iglesia se celebra una de las tradiciones más entretenidas de la boda, que es el desfile de los recién casados en carro por todo el pueblo, para anunciar el casamiento a todos los vecinos, mientras suena la música y no cesan las chanzas. Antes del banquete, se hace una parada en la plaza Mayor, donde los novios bailan una jota para todos los presentes, y entonces todos los invitados bailan en corro en honor al nuevo matrimonio. 

La alcaldesa de la localidad, Nieves García, que además adoptó el papel de ‘Abuela’ de los novios, se alegró de contar un año más con esta actividad, que mantiene vivas las tradiciones locales y anima Sorihuela con unas jornadas festivas que son vividas con emoción por los vecinos.

  • Toda la familia vistió los trajes típicos charros para celebrar el tradicional casamiento
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