Domingo, 19 de noviembre de 2017

Salamanca pierde a su gran creador cinematográfico, Basilio Martín Patino

Su ópera prima, ‘Nueve cartas a Berta’ (1966), obtuvo la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián, sus documentales le ocasionaron problemas con el régimen franquista, con Octavia (2002) logró la Concha de Oro en San Sebastián y la Espiga de Oro en Valladolid, y en 2005 recibió la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas

Basilio Martín Patino, cineasta

El prestigioso cineasta salmantino, Basilio Martín Patino, ha fallecido a los 86 años de edad, tras un dilatada y brillante carrera cinematográfica, con la que se consolidó como un referente entre los creadores audiovisuales de nuestro país.

Tanto en la capital charra como en su localidad natal, Lumbrales, le realizaron varios homenajes, si bien su actividad pública se frenó en los últimos tiempos, debido a que padecía la enfermedad de Alzheimer.

Una vida dedicada al cine

Basilio Martín Patino nació en Lumbrales (Salamanca) el 29 de octubre de 1930. Tras licenciarse en Filosofía y Letras, obtuvo el título de Director en la Escuela Oficial de Cine en Madrid. En 1955, organizó las I Conversaciones sobre el Cine Español en Salamanca, histórico encuentro de profesionales del cine, organismos estatales, críticos e intelectuales.

Su ópera prima, Nueve cartas a Berta (1966), obtuvo la Concha de Plata en el Festival de Cine de San Sebastián. Más tarde rodaría una serie de documentales –Canciones para después de una guerra (1971), Queridísimos verdugos (1972), Caudillo (1974)-, que le ocasionaron numerosos problemas con el régimen franquista. Canciones… se servía de archivos fílmicos de la postguerra y de canciones de la época para rescatar el periodo comprendido entre la caída de Madrid y la llegada a España de la televisión.

En 1985 estrena un nuevo largometraje, Los paraísos perdidos, y dos años después, Madrid (1987). En 1990 dirigió el telefilme La seducción del caos y en 1996, la miniserie televisiva Andalucía, un siglo de fascinación. Su último trabajo de ficción fue el drama Octavia (2002), Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián. Ese mismo año, consiguió la Espiga de Oro en el Festival de Cine de Valladolid. En 2005, recibió la Medalla de Oro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas. En 2012, realiza la película documental Libre te quiero (2012) sobre la acampada del movimiento 15-M en Madrid.