Jueves, 17 de agosto de 2017

"Okupando" nuestra única industria

Nunca pensé que me tuviera que empapar de información turística a nivel económico;siempre, desde mi lógica a veces absurda, lo veía tan claro que no podía entender que alguien o algo se interpusiera en esa máquina de generar  riqueza y por lo tanto empleo y bienestar a nuestra sociedad.

A día de hoy (ya se encargaran de bombardear la situación los anacrónicos y tristes): “España lidera por primera vez el ranking mundial de competitividad turística que elabora el Foro Económico Mundial. El turismo español logra el podio internacional gracias a la riqueza de sus recursos culturales, sus infraestructuras y "la adaptación a los hábitos de consumo digitales", según señala el organismo, que analiza la industria vacacional de 141 países de todo el mundo.”

España ha escalado a gran velocidad puestos en esta clasificación mundial, por poner algunos datos comprensibles a primera vista y extremadamente coincidentes se puede observar : año 2001 6º, 2003 5º, 2005 7º, 2007 9º, 2009 9º, 2011 8º,2013 4º y 2015 1º  sobran las palabras…

La producción del turismo en España, ascendió el año pasado a 241.464 millones de euros, un 4,5% más que en 2015. De esa cifra, 130.422 millones corresponden a la producción directa y 111.042 millones... podría estar rellenando de números euros y demás parafernalia ajena a mi incumbencia, esta y mil páginas más, pero no es mi cometido.

Mi único interés es poner sobre la mesa, lo confundidos que están aquellos que no cuidan esta magnánima fuente de ingresos, sólo sería entendible si realmente su objetivo es boicotear, y despedazar más esa piel de toro que poco a poco rasgan para cada cual tapar sus vergüenzas.

Claro está, ¿cómo va a respetar el turismo y lo que conlleva, personajes que no respetan la propiedad ajena, artistas de la farándula social que ocupan y desocupan a su antojo? ¿Estamos tan ciegos, que no conseguimos ver el camino trazado para, desde la desestabilización, conseguir el control social?

Si hiciésemos una planilla con los “no dirigentes” que permiten y aplauden situaciones de agresión al turista, de defenestración de los pocos bienes que nos quedan, todos tendrían como nexo el no haber dado un palo al agua en su vida!!!

Y tristemente no es coincidencia, está no existe; ni mucho menos es ficción , es real , tan real como la caída del gigante en grana y oro , por quedarse en manos de un conductor sin puntos y con el carnet caducado.