Miércoles, 22 de noviembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Dos jornadas inolvidables

La primera fue con ocasión de la presentación teatralizada de la Historia citada ya editada por mí en 1982 en el centenario de la original y que se encontraba agotada

Con motivo de la presentación y firma de ejemplares de la Historia de Ciudad Rodrigo de Dionisio Nogales Delicado que he editado, he tenido la satisfacción de vivir dos momentos que me han trasladado a vivencias muy sentidas.

La primera fue con ocasión de la presentación teatralizada de la Historia citada ya editada por mí en 1982 en el centenario de la original y que se encontraba agotada. 

Volver al Teatro a nuestro Teatro es siempre emotivo cuando además constituye un recuerdo de su recuperación, como recordó José Ignacio Martín Benito en su brillante intervención, atribuyéndome unos méritos que fueron de todos. Gracias a Lauren Risueño, Santiago Corchete y José Ramón Cid el teatro, la poesía y la música brillaron en sus actuaciones. Gracias también a Juan Carlos Sánchez, nuestro excelente pregonero del Martes Mayor que hilvanó el acto, a Rebeca Jerez que presentó eficazmente el acto, y al Alcalde que lo cerró con precisión. Y sobre todo a un público lleno de amigos de nuestra cultura y nuestra ciudad. 

Tres días después, el 1 de Agosto, el Martes Chico, se abrió paso en su tercer año y yo volví a mi calle del Rollo hoy Lorenza Iglesias, donde nací hace casi tres cuartos de siglo. Estar allí toda la mañana a la puerta de las librerías Nova Express y Garzón que son las que nos quedan firmando de nuevo los libros de historia y los de mis Memorias fue doblemente emotivo.

Ver a muchos de mis antiguos vecinos y compartir vivencias lleno mi corazón de emociones.

Y al final visita a mi parroquia de San Cristóbal donde fui bautizado e hice la primera comunión y donde viví mis primeros años inolvidables y siempre queridos.

Si tengo salud volveré siempre al Martes Chico con o sin libros.