Lunes, 18 de diciembre de 2017

Las sandías de Guadramiro ganan en dulzura ante la escasez de lluvias

El peso medio de los ejemplares cultivados este año ronda los 9 kg, aunque se han dado dos ejemplares extraordinarios, uno de 11.6 kg. y otro de 14.8 kg.

La sandía alargada de mayor tamaño llegó a pesar 14,8 kg.

La escasez de lluvias este año ha influido en hortalizas y frutas de manera excepcional. Esta circunstancia ha motivado una reducción importante del peso y tamaño de los frutos, aunque –como en el caso de los de secano– también ha incidido en que se haya intensificado su sabor, con frutos mucho más ricos en azúcar, como es el caso de las sandías que Andrés José Calderón Santiago cultiva en Guadramiro.   

“Este año ha sido mal año de sandias, algo generalizado para cualquier fruto de secano del verano, ya que ha sido un año muy seco –señala–.  Al principio, cuando la siembra de este fruto, hizo frio y hubo heladas muy tardías, las cuales afectaron a la plantación de mis sandias, que llegaron a verse el 20 de mayo la última”. Al frío de algunos días se sumaron los días tórridos de junio, lo que provocó un gran contraste de las temperaturas que en nada ayudan a la plantas

Este pequeño agricultor guadramirense recuerda que la sandía es una planta cuyos frutos de mayor de tamaño se desarrollan en plantaciones de regadío, que no es su caso, pues señala que “las plantas de mis sandias desde el día que las eché bajo la tierra hasta tal día como hoy no han visto el agua sobre ellas, en especial este año, pues en otros siempre se suele escapar alguna tormenta, este año tan solo llovió un día, como decimos por aquí, en lo que se quitó el polvo de los caminos”.

Ante estas circunstancias, Andrés José Calderón advierte que este año los ejemplares de sandias han reducido el tamaño respecto a otros años, pero por el contrario “han aumentado su dulzura”, unos valores que se incrementan “cuanta menos lluvia le caiga, es decir cuanto más seco sea el año más gustosas son ellas, más dulces son”.

Así, los ejemplares de sandias han reducido su tamaño hasta una media de 9 kg. unidad. Aun así, Andrés José Calderón asegura que “he tenido dos que han sobresalido de las demás, una de ellas ha llegado a pesar 11.6 kg. y la otra 14.8 kg., la más alargada de la que se ve en las fotos”, por lo que con sendos ejemplares de esos pesos se siente muy satisfecho ante la adversidad de las condiciones climatológicas de este año.