Domingo, 22 de octubre de 2017
Béjar al día

Ingenierías, profesiones con futuro

BÉJAR | Titulaciones donde hombres y mujeres pueden desarrollar plenamente sus capacidades profesionales; estudiantes con bastantes posibilidades de acceder al mercado de trabajo en aquello que les gusta

Integrantes del cuadro docente y de la Junta Directiva de la Escuela de Ingenieros de Béjar / FOTOS ANA VICENTE

Los orígenes de los estudios de ingeniería en Béjar hay que buscarlos en la fundación, en 1852, de la Escuela Elemental de Industrias. Respondió su creación a la demanda de técnicos especialistas textiles y mecánicos por parte de la entonces floreciente industria textil y concitó la unanimidad de todas las fuerzas vivas de la localidad.

Pero no sería hasta 1901 cuando se crean las nueve primeras Escuelas Superiores de Artes e Industrias en España. En estas Escuelas ya podían cursarse los llamados peritajes industriales, uno de los cuales, el peritaje manufacturero (que luego sería textil) era exclusivo de tres Escuelas, las de Alcoy, Tarrasa y Béjar.

La bejarana Escuela Superior de Industrias inició su andadura en 1902, en el convento de San Francisco, y la inauguración del curso académico alcanzó gran relevancia por la asistencia del ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, el conde de Romanones, así como del rector de la Universidad de Salamanca, Miguel de Unamuno.

Comenzó impartiendo las titulaciones de perito industrial, que, muchos años después, evolucionaron a las ingenierías técnicas industriales y a la ingeniería industrial y, por fin, a los Grados y al Máster en la actualidad.

La de Béjar es, por tanto, una Escuela de mucha tradición, que ha formado a numerosas promociones de ingenieros los cuales han contribuido decisivamente a la industrialización de nuestro país.

Actualmente la Escuela imparte tres titulaciones de Grado (Electricidad, Mecánica y Electrónica Industrial y Automática), dos dobles Grados (uno en Electricidad y Mecánica y otro en Electricidad y Electrónica Industrial y Automática) y el Máster Universitario en Ingeniería Industrial. Todas ellas tienen atribuciones profesionales, por lo que sus titulados pueden elaborar informes técnicos, realizar peritaciones, firmar proyectos de ingeniería en su especialidad, dirigir las obras correspondientes, consultoría, etc.

Salida laboral

También pueden trabajar como ingenieros en producción, mantenimiento, control de calidad en empresas industriales, o ejercer puestos directivos en ellas. O dedicarse a la docencia y a la investigación.

En cuanto a los sectores en que se colocan estos ingenieros podríamos citar, entre otros, el sector industrial, el energético y el de infraestructuras. En el industrial trabajan en sectores como automoción, aeroespacial, fabricación de componentes eléctricos y electrónicos, mecánicos etc. En el energético, en las compañías eléctricas, gasísticas, de energías renovables y centrales nucleares. Y en el de infraestructuras, en las grandes empresas de ingeniería españolas, muchas trabajando en el extranjero en grandes obras (construcción de refinerías de petróleo, líneas del AVE, etc.)

Son, pues, titulaciones muy versátiles, debido a la gran variedad de puestos de trabajo que pueden desempeñar en las empresas, y de gran demanda en el mercado laboral, confirmado en todos los rankings al respecto. Quiere esto decir que los estudiantes que eligen estas carreras tienen posibilidades reales de acceder al mercado de trabajo en aquello que les gusta.

Precisamente para preparar a los estudiantes para su futura etapa laboral, la Escuela da mucha importancia a las prácticas profesionales como parte importante de la formación. Hay que tener en cuenta que éste es uno de los procedimientos por los que las empresas seleccionan a sus futuros ingenieros. Estamos también potenciando los convenios Erasmus con países europeos y otros tipos de convenios.

Un reto que aún tenemos es la incorporación plena de la mujer al estudio de este tipo de carreras, pues no son demasiadas las que las estudian. Y está demostrado que las ingenierías de la rama industrial son titulaciones donde tanto hombres como mujeres pueden desarrollar plenamente sus capacidades profesionales, y los resultados obtenidos son parejos.

Por otra parte -y aunque ya se efectúan acciones en este sentido-, se quiere incrementar la difusión de las nuevas tecnologías y la realización de formación complementaria en la Escuela. Por una parte a los alumnos, a través de seminarios, conferencias, visitas, etc., pero también a profesionales y a empresas, como ya se ha hecho en otras ocasiones. Para todo ello se cuenta con la importante colaboración de los Colegios de Ingenieros de la zona, con los que siempre hemos mantenido excelentes relaciones, y, por supuesto, de nuestra Universidad.

Hay que seguir fomentando la participación de profesores en proyectos de investigación con empresas o emprendedores de la zona.

¿Por qué la Escuela de Béjar?

Pero una pregunta que se planteará cualquier futuro alumno de la universidad con preferencia por las ingenierías es: ¿por qué estudiar en la Escuela de Béjar? Trataré de dar algunas razones.

  • En primer lugar, porque las ingenierías de la rama industrial que se imparten en la Escuela son de las más demandadas en el mercado laboral, lo que es muy importante en los tiempos que corren.
  • En segundo lugar, porque al ser una Escuela no masificada, la interacción profesor-alumno es mayor que en centros masificados lo que, sin duda, mejora los resultados académicos.
  • En tercer lugar, porque Béjar es una ciudad tranquila, con un ambiente agradable que facilita el estudio y con un entorno natural privilegiado. Además, es bastante económica en cuanto a residencia, cesta de la compra, servicios, etc. Tiene una estación de esquí para los aficionados y otros muchos servicios.

Y está bien comunicada por autovía con Salamanca (a 45 min.), Plasencia (a 30-35 min,), Cáceres. Incluso Madrid queda a menos de tres horas.

Es pues la de Béjar una Escuela con solera que, en estos tiempos de concentraciones en todos los sectores, quiere seguir manteniendo su personalidad propia. Por supuesto, hay cosas que mejorar, pero estamos trabajando en ello. Tenemos ilusión y ganas de hacer las cosas bien y progresar.

Javier Ramón Sánchez
Director de la Escuela de Ingenieros de Béjar