Viernes, 22 de septiembre de 2017
Las Arribes al día

Capacidad presupuestaria del Ayuntamiento de Lumbrales

María Esther Santiago y Carlos Pedraz, concejales de C"s en Lumbrales

No es nueva la preocupación del grupo municipal ciudadanos sobre el estado presupuestario que vive Lumbrales. Desde nuestra entrada en el Ayuntamiento hemos visto como durante estos dos años de legislatura el pueblo se ha estancado; no hay una visión de futuro a corto, medio o largo plazo.

Y la incapacidad del equipo de gobierno, que nuestro grupo viene denunciando pleno tras pleno se ha visto reflejada en diversos periódicos de tirada provincial en el día de hoy. Nos levantábamos con la noticia de que Hacienda obligará a 20 pueblos (Incluido Lumbrales) ajustar su presupuesto para reducir gasto. Noticia que ya en el pasado pleno de aprobación de los presupuestos 2017 denunciamos. Y ello no se debe a otra cosa que a la falta de previsión y a la total inoperancia del equipo de gobierno popular que dirige el Ayuntamiento de Lumbrales, bajo la alcaldía de Pedro Sánchez Calderón.

A cualquiera que conozca mínimamente el estado económico actual de nuestro ayuntamiento le resultará cuanto menos chocante la información vertida en la prensa. Es inconcebible cómo puede ser posible que un ayuntamiento con cerca de un millón de euros de superávit tenga que reducir el gasto presupuestario. Pero si nos atenemos a las directrices que marca la hacienda pública en materia de gasto, con el cumplimiento de las leyes de estabilidad presupuestaria y regla del gasto, entenderemos que un nefasto presupuesto del Ejercicio 2016, en el que se incumplió lo marcado por el gobierno central, nos obliga ahora a realizar los ajustes marcados.

Y conviene recordar, un presupuesto el del Ejercicio Económico 2016 en el que se aumentó el gasto en inversiones “reales”. Y más que nunca merecen las comillas eso de “reales”, pues casi el 100% de dicho capítulo presupuestario se destinó a la realización de dos obras de dudosa necesidad por una escuela taller. Los baños del polideportivo municipal, que por no disfrutarse, no se hará ni en el clásico torneo de verano suspendido del calendario, previsto inicialmente para el 5 y 6 de Agosto; y la reforma de la biblioteca, que permanece cerrada a cal y canto cerca ya de un año, desde su finalización allá por el pasado mes de noviembre esperando a su amueblado.

Pues bien, estamos a mediados del ejercicio 2017, con un presupuesto capado en el gasto por ‘Mandato Montoro’, y con un remanente de tesorería de subida imparable, pues nuestro ayuntamiento tiene dinero y no se gasta, se recauda y no se invierte. ¿Y para qué? Que alguien nos explique para qué quiere un ayuntamiento tanto dinero parado, desde luego nosotros no lo entendemos, ¿Y ustedes?

En Lumbrales, a 2 de Agosto de 2017