Lunes, 21 de agosto de 2017

#YoSoyJuanaRivas o cuando la Justicia no es ciega sino inhumana el único camino es la DESOBEDIENCIA

¿Qué pretende la Justicia Española: otro José Bretón? Los hijos de Juana Rivas están en peligro. Todas las madres españolas hemos ofrecido nuestra casa para esconderles de su padre y de esta Justicia tan inhumana.

No es que esa sentencia sea injusta, es que es inhumana para esa madre, pero sobre todo es peligrosa para esos dos niños.

Un maltratador no  puede ser un buen padre, es más, un hombre que maltrata a su pareja, lo más probable es que maltrate también a sus hijos. En este caso los niños tienen miedo, no quieren ir con él, por algo será ¿no? No me digan que será por el síndrome de alienación parental, porque eso no existe, eso es algo que inventó un maltratador para justificarse ante sí mismo y ante la sociedad. Y como los maltratadores son además manipuladores por definición, una buena parte de esta sociedad tan profundamente machista le ha creído, sobre todo el resto de maltratadores, que han visto en el SAP una nueva forma de seguir maltratando a su expareja.

En este caso es más sangrante si cabe, puesto que el maltratador tiene sentencia judicial en firme desde 2009, o sea que la Justicia ya le reconoció como maltratador hace tiempo.

Y, sin embargo, todo eso se olvida. Y también se olvida el instinto natural de una madre de proteger a sus crías por encima de todas las cosas.

La Justicia española olvida la naturaleza propia de las madres, ejercitando sobre ellas una nueva forma de maltrato machista, al quitar a las madres a sus hijos para dar la custodia compartida a los padres, poniendo el derecho de los hombres por encima de los de la madre y de los propios hijos. Pero también olvida los derechos de los niños y los pone en peligro entregándoles a maltratadores reconocidos.

Ya hemos tenido demasiados casos de niños asesinados por sus padres, no queremos ni uno solo más.

Y ya hemos tenido demasiados casos de la Justicia maltratando a las madres maltratadas.

Las mujeres estamos diciendo ¡Basta! Todas somos Juana Rivas. Juana Rivas está en mi casa y no la pienso entregar a la Justicia. Juana y sus hijos están en todas y cada una de las casas de las mujeres que nos negamos a permitir que haya un solo niño más en peligro porque la justicia le obliga a convivir con un maltratador. El bienestar de los hijos de Juana Rivas está por encima de cualquier Justicia y más de esta, que más que ciega, es totalmente inhumana.

Cuando la Justicia es tan injusta y tan peligrosa, el único camino que queda es el de la DESOBEDIENCIA.

Lo que nos hacen a una nos lo hacen a todas: YO SOY JUANA RIVAS, Juana Rivas está en mi casa