Lunes, 21 de agosto de 2017

Los inicios

Los días 13. 14 y 15 de septiembre de 1984 se celebró en Madrid, a instancias del Ministerio de Cultura, el «Encuentro sobre Pueblos Deshabitados» con asistencia de profesionales de diversos campos —geógrafos, arquitectos, sociólogos, agrónomos, economistas, etc. — y de colectivos implicados, en la dura tarea, de dar vida a pueblos que por diversas razones la perdieron. Las ponencias, comunicaciones y debates se articularon en tomo a cuatro bloques temáticos:

  1. Análisis del proceso de despoblamiento, situación actual y líneas alternativas.
  2. Cultura y modos de vida.
  3. Patrimonio arquitectónico.
  4.  Economía, recursos naturales y pueblos deshabitados.

La Administración tomo algunas iniciativas. Los Ministerios de Obras Públicas, Agricultura y Educación, en 1984 pusieron en marcha en Programa de Recuperación y Utilización Educativa de los Pueblos Abandonados. Granadilla (Cáceres) Bubal (Huesca)  y Umbralejo (Guadalajara), que aún continua.

Han reconstruido las viviendas y organizado cursos, en los que participan diferentes colegios. Los monitores enseñan a los niños a vivir del mismo modo que se hacía en el medio rural.

Abioncillo (Soria)  Sociedad Cooperativa de Enseñanza del Rio, está sometido a una experiencia parecida. En 1.993 llegaron seis profesores que en el tiempo de la posguerra habían emigrado al extranjero para estudiar y trabajar,

Ahora enseñan, en las aulas que ellos mismos han reconstruido, biología, antropología, arte español y tres idiomas que dominan a la perfección. Por estas, aulas han pasado 8.000 alumnos de todas las nacionalidades y cuentan con el museo antropológico más grande de toda España.

Las reconversiones son muy diferentes. Algunos cazadores vascos han comprado pueblos enteros en las Meríndades (Burgos) para convertirlos en cotos privados de caza. U.G.T, se ha quedado con Ligüerres de Cinca y CC.OO. con Morillo de Tou.  Los sindicatos han convertido a estos pueblos vacíos en centros de vacaciones.  Y en Secastilla el Opus Dei a creado el Monasterio de Torreciudad   En Fraulo, cerca de Canfranc, cinco jóvenes han montado una estación de esquí durante el invierno, mientras en verano se dedican a la ganadería y en Escuain,  a la entrada del Parque Nacional de Ordesa, un grupo ha puesto en marcha un pequeño negocio en torno a la espeleología. Compaginan su labor de guías de montaña con la confección de ropa para practicar este deporte. Un pueblo vacio puede convertirse en un negocio próspero.