Viernes, 22 de septiembre de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Galicia arrasa en la Farinato Race Nocturna, que vuelve a enganchar a los mirobrigenses 

CIUDAD RODRIGO | La carrera contó con unos cuantos mirobrigenses, algunos de los cuales estuvieron acompañados por familiares y amigos mientras competían

Si la primera Farinato Race Nocturna de Ciudad Rodrigo -disputada el verano pasado- fue un gran descubrimiento, la segunda edición celebrada en la noche del sábado, con un mayor número de participantes -incluidos unos cuantos mirobrigenses- y un escenario más ‘salvaje’ como es el entorno del río en la zona de La Concha, ha dejado incluso un mejor sabor de boca entre los mirobrigenses, que se volcaron a la hora de seguir la prueba nocturna desde cualquier rincón.

Especialmente significativo fue lo que ocurrió en la isla de El Picón en el momento de darse las salidas a las diversas tandas, sobre todo las primeras. Al empezar a aparecer corredores para cruzar el río, la isla ‘se revolucionó’, yendo también los allí congregados de un sitio para otro –incluso dejando la cena a medias- para verlos pasar, y ya de paso, animarles en lo que fuera posible.

Asimismo, también hubo familiares y amigos de los participantes (especialmente de los mirobrigenses), que los acompañaron durante una buena parte del trayecto. Como la noche estaba muy calurosa, no importó lo más mínimo estar en las calles disfrutando del espectáculo.

Como el año pasado, las primeras tandas fueron las destinadas a los atletas, tanto hombres y mujeres, que disputan la Farinato Race de una forma ‘profesional’, con el objetivo de meterse en los campeonatos de Europa o del Mundo de carreras de obstáculos. Tras ellos, se dio la salida a tres tandas con corredores de todo tipo, desde aquellos llegados de fuera en grupo para pasar un día de fiesta, a aquellos que quieren ir destacando en estas carreras, o hasta  aquellos mirobrigenses que, aprovechando que se hace ‘en casa’, deciden afrontarlo como un reto.

El desarrollo de la velada fue perfecto, sin que se tenga constancia de ninguna incidencia reseñable, con buen ambiente en el paso de los obstáculos repartidos por la Alameda Vieja, el río Águeda, el glacis de la muralla, los fosos y contrafosos, la propia muralla, y finalmente el tramo comprendido entre el Puente Mayor y los parkings de La Concha, por donde había repartidos cinco obstáculos. Además, hubo retos ‘naturales’, como un tramo de nado a partir del Puente Mayor (con sorpresa en forma de ‘escalón’) o una ruta por tierra en la Cuesta de Santiago.

Desde la organización se mostraban satisfechos del desarrollo tanto de esta prueba nocturna como de la diurna, donde por su dureza Cruz Roja sí realizó varias atenciones sanitarias de relevancia (finalmente hubo cuatro traslados). Por cierto, que alguno de los participantes en las carreras de la mañana (la de 20 o la de 42 kilómetros) repitieron por la noche, incluido el ganador de la prueba de 42 kilómetros, José Manuel González.

Aunque para la mayoría de los participantes la Farinato Race es, por resumirlo en dos palabras, un reto festivo, a la hora de la verdad sigue siendo una carrera, donde en la velada del sábado arrasó la Comunidad de Galicia, a la que pertenecen 5 de los 6 clasificados del podio individual.

En hombres, la prueba la ganó Alberto Dos Reis Gonzalea, con un tiempo de 42’57”, a una notable distancia del segundo clasificado, Damián Espasandín Lema, que la acabó en 44’38”. Cerró el podio Tomás Sánchez López, con una marca de 45’34”. Mientras, en mujeres el triunfo fue para María del Carmen Cid Pérez, con un tiempo de 57’54”; seguida de Andrea Montero Martínez, con 58’29”; y Lorena Giraut García, con un registro de 59’44”.

En lo que se refiere a equipos, las victorias se quedaron en Castilla y León. En categoría masculina, el triunfo fue para Potros Barbakanos, de Medina del Campo (uno de cuyos integrantes cumplía 60 años en la jornada del sábado); mientras que en categoría mixta la victoria fue para un equipo de Ahigal de los Aceiteros, cuyos miembros ya son habituales en las Farinato Race.

Evidentemente, los atletas de las tandas populares tardaron bastante más tiempo en completar la prueba, cada uno a su ritmo. Los últimos en entrar en meta, pertenecientes a la última tanda que se puso en marcha (a las 23.40 horas), fue un grupo que acabó sobre la 1.30 horas.