Sábado, 18 de noviembre de 2017

Inmunización@prevención

La inmunización social de los niños la comienzan a ejercer los padres mediante el aprendizaje antes las diversas situaciones que se van dando en la infancia y, para ello van adquiriendo normas de conducta, criterios y valores para responder adecuadamente a los distintos retos que presenta la vida desde la infancia. Los padres protegen, controlan y vigilan esta inmunización y para ellos utilizan la Educación de sus hijos que trata de protegerles frente a los peligros y riesgos que conllevan efectos adversos y problemas que conlleva vivir en Sociedad. Cuando las normas y costumbres son comunes y se respetan por una amplia mayoría todo transcurre con normalidad, tranquilidad y sin excesivos sobresaltos. Una de las costumbres que forma parte de nuestra sociedad y, por la que hemos conseguido avanzar en el ámbito sanitario, ha sido y es la vacunación.

Uno de los riesgos que está presente en la Sociedad es la transmisión de enfermedades infecciosas y, de las que se hacen conscientes los padres cuando llevan por primera vez a sus hijos a la guardería. Ahí empiezan de manera significativa los procesos infecciosos como los cataros y otros procesos víricos. Par evitar tener infecciones se cuenta con un calendario vacunal que comienza a los pocos meses de vida para que cuando comiencen las intercambios infecciosos estén inmunizados. Es decir, posean anticuerpos protectores frente determinadas enfermedades infecciosas que son inmunoprevenibles porque se tienen vacunas seguras y efectivas.

Las vacunas son recomendables desde todo punto de vista, sanitario y social, porque son la herramienta más eficaz y eficiente que existe frente a las enfermedades infecciosas que forman parte del calendario vacunal infantil.  También desde el punto de vista, individual y colectivo, porque protegen e inmunizan a los individuos que se vacunan; pero también a todos porque evitan y redicen la transmisión de las infecciones a través de las inmunidad colectiva. También desde el punto de vista epidemiológico y asistencia, porque las enfermedades infecciosas que antes eran muy frecuentes y formaban parte de la vida diaria han sido reducidas e incluso erradicadas por la vacunación. Concretamente porque la gente confiaba en las vacunas y, aun siendo voluntarias, vacunaban a su hijos para protegerles de las enfermedad infecciosas. Actualmente, ahí cada vez más padres que deciden no vacunar a sus hijos, unos por comodidad,  otros esnobismo y otros por llamar la atención, innovar o porque no tienen o no han desarrollado el sentido común. Algo cada vez más frecuente.

Esta conducta cada vez más frecuente y, está ocasionando casos nuevos, como el caso de difteria en Olot, y brotes de enfermedades que estaban controladas y casi erradicadas por lo que algunos gobiernos europeos se están planteando la obligatoriedad de las vacunación. Porque si cae la cobertura vacunal poblacional, por falta de vacunación, existirá un riesgo alto de brotes y epidemias.

En mi opinión, los médicos deben utilizar su crédito profesional y social para hacer comprender a sus pacientes y, específicamente a los padres con niños que deben vacunar a sus hijos porque la vacunación forma parte de la inmunización frente a las enfermedades infecciosas inmunoprevenibles y, por lo tanto evitan padecer estas infecciones bacterias y víricas y, además produce una inmunidad colectiva que nos protege frente a brotes y las epidemias. También por ética y consistencia científica y profesional deberían dar ejemplo con la vacunación para adultos.

Los padres deben pensar en los mejor para sus hijos y, las evidencias y argumentos científicos sobre las vacunas son irrefutables. Los avances y logros que se han conseguido gracias a la vacunación también porque son las medidas sanitarias más seguras, efectivas y eficientes que tenemos frente a las enfermedades infecciosas. Por lo tanto, el sentido común debe indicar que deben ser utilizadas para inmunizar a sus niños y, como medida de prevención frente a las enfermedades infecciosas inmunoprevenibles.

JAMCA