Domingo, 19 de noviembre de 2017

Números que cuentan

Desde Unpuntocurioso defendemos siempre la curiosa relación que se establece entre la literatura y otras disciplinas que en principio parecen muy alejadas pero se vinculan perfectamente a través de las historias. Algunos libros parecen museos portátiles, hay otros que nos ayudan a hacer deporte y ¿por qué no? Nos enseñan a contar.

La relación entre las matemáticas y la literatura suscita mucha curiosidad. No en vano la poesía tiene que ver mucho con los números: los poetas tienen que saber medir bien las silabas de un verso si quieren que todos sean iguales, así como el número de versos para lograr la estrofa que buscan. Asimismo, el ritmo es una característica común. Y, como decía Weirtrass “Un matemático que no es también un poco poeta no será jamás un matemático completo”.

Hace cuatro años cuando nació Unpuntocurioso nosotras sabíamos mucho de palabras, poesía y libros pero algo menos de números. Aún así, como tenemos mucha capacidad de aprender decidimos ponernos al día y convertirnos también en contables, con ayuda profesional, por supuesto. Contables porque llevamos nuestra propia contabilidad y porque, como bien sabéis todos, nos gusta contar.

El problema viene cuando a ti no te cuentan lo que te tienen que contar, o cuando la ayuda que te prestan no es tal. Y los números se escapan de tu control y crean historias paralelas que nada tienen que ver con las que te esfuerzas por compartir todos los días. Entonces se te acaban las palabras y vas y vienes de la Calle Recotr Lucena en silencio, intentando entender una situación que no sabes ni de dónde viene y que te quita, con tanto número, las ganas de seguir contando.

Aún así, como tienes tanta gente buena cerca – la familia, que sería imposible seguir sin ella, los amigos, sus palabras, – aún así con mucho esfuerzo comienzas a entender cuál es el inicio, el nudo y a escribir el desenlace que necesitas para esta historia. Y respiras. Profundamente. Una inspiración profunda. Una exhalación en cuatro tiempos. Vuelves a coger aire. Y repites el proceso.

Sí, has descubierto que los números cuentan. Tienes un montón de historias nuevas para compartir: la del 303, la de los 002, la de los días 20 de cada mes… Pero por encima de todo, muy por encima de cualquiera de ellas, están las personas. Así que rodéate de las buenas. No hay números que valgan cuando tienes cerca a gente buena.

Así que con la lección aprendida decimos GRACIAS y perdonad por las molestias.

Rebeca Martín.