Miércoles, 22 de noviembre de 2017

Tiempo de negativas

El final del pasado mes de junio nos trajo la aprobación de los presupuestos de la comunidad autónoma que manejará la Junta. Unas cuentas que han acarreado la negativa a muchas de las enmiendas que solicitaban una mayor inversión en la provincia de Salamanca.

En este sentido, quizá la que por cercanía me haya resultado más dolorosa es la negativa del PP a aceptar la enmienda que presentó Unión del Pueblo Leonés (UPL) en las Cortes autonómicas para la rehabilitación y puesta en valor del castillo de Cerralbo.

Y es que la fortaleza cerralbeña, a pesar de estar declarada Bien de Interés Cultural (BIC), sigue abandonada por parte de las administraciones, que no reparan en el importante valor que podría añadir al entorno su rehabilitación y musealización, dada la cercanía a los castros de Yecla y las Merchanas, o a localidades con interesantes monumentos como Guadramiro y Lumbrales (entre las cuales se halla precisamente Cerralbo).

En este caso, desde luego no se puede decir que el Ayuntamiento de Cerralbo no haya puesto de su parte, pues en el año 2009 dio un importante paso adelante para la recuperación de esta fortaleza, adquiriéndola por 24.000 euros, un importante esfuerzo económico para un municipio de menos de doscientos habitantes.

Sin embargo, y a pesar de las catas arqueológicas que llevó a cabo la Diputación (que mostraron que buena parte de las estructuras interiores del castillo se conservaban), su posible recuperación tuvo un frenazo en seco al llegar a la Junta de Castilla y León, que decidió dar la espalda al castillo de Cerralbo, pese a que el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, incluyó el proyecto de recuperación del castillo en el Programa de Desarrollo Rural Sostenible 2010-2014, y que la Junta dejó sin ejecutar.

Ahora, el procurador de UPL, Luis Mariano Santos, que ya solicitó a la Junta el año pasado en Cortes la rehabilitación del castillo de Cerralbo, ha vuelto a recibir “calabazas” por parte del gobierno autonómico del PP, que nuevamente ha rechazado, sin explicar las razones reales, la petición del leonesista, formulada en este caso mediante una enmienda parcial a los Presupuestos.

No obstante, el rechazo a la recuperación y musealización del castillo de Cerralbo no ha sido el único para la zona de Arribes en el debate de los Presupuestos autonómicos. Así, otra de las iniciativas planteadas por el mencionado procurador de UPL y negadas por el PP, ha sido la recuperación del proyecto del puente internacional de Masueco.

Este puente, que tendría su acceso a través de la carretera de titularidad autonómica SA-314, podría suponer una importante infraestructura para la zona, ya que ayudaría a conectar el noroeste salmantino con Mogadouro, municipio portugués de 10.000 habitantes, y conectando así con la carretera IC5 portuguesa que enlaza con la autovía A4 en dicho país que da acceso a Vila-Real y Oporto.

El puente de Masueco supondría que pudiésemos quitarnos de la mente esa especie de muro que parece haber más allá del Duero, y que nos obliga a vivir de espaldas a Portugal, entre otras cosas porque entre Saucelle y Fermoselle no hay manera de pasar al país hermano por carretera, hecho que subsanaría el puente de Masueco. Pero ni así se ha aceptado el proyecto, que ha recibido un nuevo portazo de esa misma Junta que no ha dudado en ocasiones en usar fondos transfronterizos de la UE en provincias que no tienen frontera con Portugal.

Por último, tampoco se aprobó otra propuesta, también de UPL, que solicitaba 60.000 euros para la realización de estudios sobre cómo se podrían conectar por carretera las orillas salmantina y zamorana del Tormes entre la localidad sayaguesa de Carbellino y las de Sardón o Monleras, y que romperían así los 45 kilómetros de aislamiento que existen entre los pasos de Ledesma y la presa de Almendra entre ambas orillas. Curiosamente, esta partida solicitada era menor que el sueldo anual de un procurador con dedicación exclusiva en Cortes, pero ni por esas.

Visto lo visto, resulta bastante indignante comprobar que se rechazan una serie de enmiendas parciales para Las Arribes que son perfectamente asumibles por la Junta, y que es evidente serían positivas para una zona cada vez más agonizante demográficamente.

En todo caso, la excusa de la Junta es la de siempre, que no hay dinero, pero para lo que le conviene al ejecutivo autonómico sí lo hay, como por ejemplo el millón y medio de euros que se traga anualmente la Fundación Villalar-Castilla y León, y cuyo único objetivo es “acrecentar el sentimiento de pertenencia a la comunidad autónoma de Castilla y León”. Cosas veredes, amigo Sancho…