Lunes, 20 de noviembre de 2017

Siguiendo la tradición

A Nuestra Señora la Virgen del Carmen, patrona de los pescadores

Desde los tiempos de comienzos de la cristiandad se ha venido celebrando la festividad de Nª Sª de la Virgen del Carmen, representada como intercesora de las ánimas del purgatorio y en todas las partes del mundo también tienen su devoción. El nombre proviene del monte Carmelo, en Israel, en la ciudad de Haifa, un nombre que procede de la palabra Hakkarmel o Al-karem, que se podría traducir como jardín. La veneración se remonta al grupo de ermitaños que, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir y a meditar en el monte Carmelo. Después de las cruzadas, formaron en Europa la orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo. En España es uno de los países donde más arraigada se encuentra esta advocación.

Estamos en la época en que los calores no nos son propicios para el ejercicio de nuestras aficiones, en nuestro caso la pesca. Comienza el verano y es tiempo de disfrutar de las merecidas vacaciones, de los familiares y amigos, y –como no– de las fiestas patronales de los pueblos de los cuatro puntos cardinales de nuestra provincia. Una de las fiestas más entrañables para los pescadores, tanto de la mar como los de aguas interiores, así como de nuestra Armada Española, de la cual es su Patrona, es la festividad de Nª Sª la Virgen del Carmen, cuya festividad se celebra el día 16 de julio.

Según la tradición carmelita fue en 1251 cuando la imagen de la Virgen del Carmen se le apareció San Simón Stock, entregándole sus hábitos y el escapulario, principal signo del culto mariano carmelita según esta tradición moderna. La Virgen prometió liberar del purgatorio a todas las almas que hubieran vestido el escapulario durante su vida y llevarlos al cielo. Esta veneración recibió reconocimiento papal en 1587 y ha sido respaldado por los pontífices posteriores en especial el escapulario.

Pero siguiendo con la tradición, me gustaría destacar una procesión que por sus características es distinta a todas las que se celebran en nuestra provincia, así como en la capital del Tormes, a las cuales dedico todo mi cariño y respeto. En la villa ducal de Alba de Tormes, donde se encuentra enterrada la Santa Andariega, celebran una procesión donde los pescadores tradicionales de toda la vida, de los que desgraciadamente hoy ya no quedan, pero si sus familias: los Cosme y Severique entre otras, y el recuerdo de sus artes tradicionales, reviven sus labores y su trabajo.

Cabe destacar que son tres, sí, tres Vírgenes del Carmen las que se asoman a las aguas del río Tormes, una que transportan en sus barcas los familiares de los antiguos pescadores, con cura carmelita incluido; otra que saca de las frías aguas del río Tormes buceando un pescador y, la tercera, la que sale al encuentro desde la iglesia del Carmelo hasta el espolón, con todos los niños que han tomado su primera comunión este año, para así regresar las tres imágenes a su iglesia.

Un emotivo recuerdo a todos los pescadores que nos dejaron en el duro camino de la vida, desde estas líneas invitamos a que la gente participe y disfrute de nuestras tradiciones, y –como no– a cantar la salve marinera, Salve Estrella de los Mares, de los mares iris de eterna ventura, Salve fénix de hermosura Madre del Divino Amor. Buena pesca.

Por José Ignacio Hernández