Miércoles, 22 de noviembre de 2017

"El Reglamento de fútbol es de todos..."

De siempre, he criticado abiertamente la actitud de los árbitros al respecto de hacerse los “interesantes”, mostrarse poco transparentes abusando de “secretismo” con apariencia de considerarse por encima de jugadores, aficionados y todo el ambiente futbolístico. Las Reglas cada vez son más volátiles y se amplían de manera permanente, los procesos de interpretación quedan al albedrío interpretativo del colegiado de turno, no siempre coincidentes entre ellos mismos. Por tanto, la desconfianza en los árbitros es la moneda común, por distintas y amplias causas.

Un árbitro retirado, Iturralde González, ha decidido escribir de vez en cuando sobre las Reglas del juego y los árbitros, sus actuaciones, sus interpretaciones y suele ser muy certero en sus apreciaciones. Curiosamente, los árbitros suelen hablar o escribir cuando ya no están en activo y, lógicamente, acaban criticando a sus colegas en activo. De haber sido tan expresivos cuando estaban en nómina los habríamos entendido mucho mejor, hubiéramos aprendido mejor las Reglas y, sin duda, los habríamos respetado muchísimo más en su difícil misión. Estamos en el umbral de la próxima temporada 2017/18 y aparecerán nuevos matices, nuevas interpretaciones, nuevos focos de crítica y falta de entendimiento. Escribía Iturralde en la temporada finalizada: “Interpretar una regla, un mapa, unas declaraciones o cualquier otro evento en principio claro, explícito, literal, no es en la práctica un absoluto”.

Hemos estado todo el año viendo contradicciones permanentes en el asunto de “las manos”: “En España era amonestación y, sin embargo, para competiciones UEFA no lo era. ¿Entonces? La misma regla admite al menos dos interpretaciones distintas jugando al mismo juego”. Y esta otra: “Si un jugador agarra a un contrario pero el árbitro aplica la ventaja, hasta hace bien poco cabría amonestar pero ahora ya no. De nuevo la regla es la misma y la interpretación diferente… el criterio de interpretación es poseído sólo por una parte de los miembros de la extensa familia que es el fútbol”. Y esta apreciación solemne: “Los árbitros y sus reglas, los árbitros apropiándose de un reglamento que es de todo el fútbol. ¿Por qué?”. Ante la Liga que se avecina yo me aferraría a esta reflexión de Iturralde: “Mejor sería que al principio de cada temporada se reuniesen todas las partes activas del fútbol (árbitros, jugadores, entrenadores…) y que toda aquella regla susceptible de ser interpretada fuese consensuada, delimitada y aceptada”. ¡Amén…!

Salamanca, 11 de julio de 2017.