Viernes, 23 de febrero de 2018

Los viejos y nuevos Paseos salmantinos.

Los nuevos paseos salmantinos, Carretera de Zamora.

Un elemento de nuestra historia urbanística son los Paseos, espacios públicos arbolados que aparecen durante el siglo XVIII, tras la iniciativa de los ilustrados por fomentar la plantación de árboles y la conservación de los bosques. Aunque existe alguna actuación anterior en ese sentido, arbolar espacios públicos para fomentar el paseo de los ciudadanos, hasta este momento el concepto de jardín público parece que era desconocido en nuestra ciudad. La idea tarda en materializarse, pero según avanza el siglo XVIII se consolidan una serie de vías arboladas paralelas al recinto amurallado o el Paseo del Rollo. Los Paseos de Carmelitas, San Vicente, Rector Esperabe, Canalejas o la Avenida de Mirat, son un recuerdo (por desgracia demasiadas veces sólo de nombre) de ese legado de espacios públicos para el disfrute y el contacto con la naturaleza de nuestro pasado. Desde entonces se extiende, con mejor o peor fortuna, la costumbre de arbolar accesos a la ciudad, como Torres Villarroel, o el Paseo de la Estación u otros.

Otra vista de la última actuación en la Carretera de Zamora, 

Rememorando un poco esta pequeña historia urbanística, tan despreciada incluso en las Planes Generales, hace algún tiempo propuse la idea de convertir en jardines una serie de espacios de la Avenida de San Agustín (o Carretera de Valladolid, a la derecha en sentido Norte) que paulatinamente se van convirtiendo en aparcamientos en su mayoría. Incluso hace tiempo comentando el estado de los accesos por la Carretera N-630, que en el caso del tramo hasta el Helmántico lleva más de 20 años provisto y presupuestado varias veces su acondicionamiento, sugerí su dignificación sin necesidad de grandes inversiones ajardinándolo en la medida de lo posible.

Recordemos, supongo que ya demasiada gente lo desconoce, que en la Avenida de Raimundo de Borgoña (Carretera de Zamora) a la altura del cruce existente antes de llegar al Centro Comercial existía la Fuente del Cántaro, objetivo de muchos paseos ciudadanos. La rodeaba un pequeño espacio con bancos y una pequeña arcada, hasta allí y continuando hacia el Norte había un paseo arbolado, creo recordar que falsas acacias, seguidas de grandes olmos hasta las proximidades del Helmántico. Todavía hoy esta carretera es lugar de paseo para mucha gente.

El espacio peatonal a la izquerda, junto al muro... ¿para tener sombra?

Pues bien, estos días podemos contemplar la última actuación municipal en este tema, y desde luego no ha sido ajardinar, ni siquiera plantar algún árbol. Lo único parecido a un Paseo tradicional es la señalización de un ridículo espacio como acera. Lo han convertido en un gran aparcamiento, en una zona donde no ha existido gran presión al respecto, claro que hasta que apareció algún negocio privado por ahí. Todo lo que se le ocurre a nuestro Ayuntamiento relacionado con dignificar los espacios públicos es crear aparcamientos para atraer más coches, o ensanchar calzadas en vez de aceras. Dudo mucho, a pesar de lo que se afirma, que incluso no entre en colisión con el proyecto existente desde hace más de 20 años (lo que supondría hablar de despilfarro).

El magnífico trato que nos han dado los diferentes gobiernos, pero en especial los del PP tan votados por mis convecinos, no ha permitido que desde 1996 se hayan invertido los 3 millones de euros entonces previstos para adecentar ese tramo de carretera desde la Plaza de Toros hasta el Estadio Helmántico. Claro que el proyecto previsto es muy salmantino, al fin y al cabo lo redactó el Ayuntamiento, no contempla el árbol como elemento esencial para fomentar el paseo de los ciudadanos, si observamos lo realizado hasta el momento junto al Estadio Helmántico.

El tramo ya dignificado junto al Estadio Helmántico. Obsérvese la profusión de plantas.

En aras del progreso se ha destruido el concepto tradicional de Paseo, y a cambio gozamos de espacios urbanos tan “agradables y atractivos”, además del soleado aparcamiento de la Carretera de Zamora, como el Paseo de Canalejas, la Avenida de Comuneros, el Paseo de la Estación, la Avenida de Mirat, incluso Rector Esperabé no es precisamente muy atrayente en verano, por no hablar del desmedido vial paralelo al río Tormes en su margen izquierda.

 

Los datos históricos sobre los Paseos los he extraído de este libro que recomiendo:

María Nieves Rupérez Almajano, “Urbanismo de Salamanca en el siglo XVIII”. Delegación en Salamanca del Colegio de Arquitectos de León, 1992.

VISITAS RECOMENDADAS:

http://salamancartvaldia.es/not/127844/antigua-fuente-cantaro-carretera-zamora/

http://salamancaenelayer.blogspot.com.es/2012/11/avenida-de-mirat_9.html