Miércoles, 22 de noviembre de 2017

El ¿afortunado? Barrio de San Bernardo.

Hace unos meses hablé de la Calle de La Alberca, en el barrio de San Bernardo, de la estrechez de sus aceras en contraste con su desmedida calzada y de la falta de pasos de peatones. Por este motivo he analizado con mucha atención el “Programa de actuaciones en el Barrio de San Bernardo” que se pretende realizar hasta 2019, presentado a principios de mes. Pero no hay suerte, el Ayuntamiento ha decidido no intervenir, no mejorar esa calle. Y eso que la inversión, si sumamos la realizada desde 2011, es de casi 3 millones de euros.

En realidad esto no es nuevo. No sé si el equipo de gobierno popular realmente ha planificado una intervención global en el barrio para “actualizarlo”, o empezaron a realizar cosas y luego pensaron que había que hacer más y crearon el plan. Supongo que el que una parte del barrio sea un protestón, que se opone al progreso en forma de hotel ilegal, no tiene nada que ver dado que en esa zona arreglaron las calles hace tiempo. Hace años se intervino de forma planificada en el Barrio de Labradores (un buen proyecto si olvidamos los pasos de peatones que faltan) y olvidaron la calle de Velarde que mantiene sus estrechas e incómodas aceras (y eso que el PP tiene que verla todos los días). En el Teso de la Feria pasó lo mismo, se intervino en el barrio pero se dejaron la calle del Pico del Naranco por donde acuden buen número de niños al colegio, con sus ridículas aceras y calzada desmedida con apenas tráfico.

Quizás en San Bernardo le ha tocado la “suerte” a la Calle de La Alberca. Mi interés por esta calle, insisto por si acaso no se ha entendido, se debe a que es un notable acceso peatonal al Campus Universitario, a pesar de sus aceras ridículas y calzada desmedida. La Asociación de Vecinos lleva décadas pidiendo su mejora sustancial y de la seguridad de los peatones. Sí, esa mayoría tan molesta que se empeña en caminar estorbando a los coches, especialmente en los pasos de peatones, para subir las estadísticas de atropellos (seguro que son todos populistas). Problema que no cesa como muestra el nuevo repunte de esta semana, cuestionando las soluciones municipales.

La casualidad hace que en este tiempo Ganemos Salamanca haya hablado de rehabilitación de barrios, y curiosamente San Bernardo parece un candidato ideal para ello. Tanto que la propia Asociación de Vecinos (Asanber) presentó una idea al respecto durante las pasadas elecciones municipales, al igual que Zoes para el Barrio del Oeste, que recogió ese partido en su programa electoral. Pero esto de rehabilitar un espacio urbano es más complejo que arreglar unas calles. Antes se debería conocerlo en profundidad, a sus vecinos, como actúan, qué problemas tienen y buscar soluciones conciliando de forma razonable la inversión pública con la de los particulares (algo que Zoes ha hecho, por cierto).

San Bernardo es un barrio envejecido, pero muy vital, gracias al distorsionante de la proximidad del Campus Universitario. Gran parte de sus edificios precisan una actualización, muchos ni siquiera tienen ascensores, con lo que representa no ya sólo de accesibilidad para muchas personas, sino incluso la posibilidad de salir a la calle. Apenas hay aparcamiento en esos edificios, a lo que se suma la presión que ejercen quienes acuden al Campus u Hospitales y pretenden aparcar en esta zona. Tampoco es un barrio muy dotado de espacios públicos, y los pocos que hay no resultan muy atractivos. Tiene calles con tráfico, pero el peatón resulta omnipresente, constreñido casi siempre en inadecuadas aceras y con cruces que destilan odio hacia él.

Un ejemplo de rehabilitación en Zaragoza, premiado en 2010.

Diría que la iniciativa del Ayuntamiento debería ir mucho más lejos que repavimentar calles, aunque se agradece su mejora (y que alguien piense en la Calle de La Alberca). Afrontar el aparcamiento para residentes de una forma eficaz, no sacar a concurso un aparcamiento subterráneo sin más, permitiría ganar espacio para la gente, convertirlo en un barrio más habitable. Solventar la falta de ascensores en edificios, incluso apoyar la reforma de viviendas inadecuadas, serían iniciativas interesantes. En fin, lo que se está haciendo en otras ciudades…, y no pienso en el extranjero, como ejemplo está el caso de Zaragoza desde hace 20 años, u otras ciudades del Norte de España (curioso que la innovación en este país siempre provenga del Norte).