Viernes, 26 de mayo de 2017

El camino que nos lleva a todas partes

 

Se hace camino al andar. El movimiento en general y el paseo en particular ayudan a tener mejores ideas y mayor afluencia de éstas. Romper las limitaciones físicas del espacio empuja a nuestro cerebro a encender la creatividad, como si las piernas pusieran en marcha los mecanismos del cerebro. Inicio el comentario con uno de los poemas más conocidos de la literatura española, que sigue siendo inagotable en conocimiento e inspiración. En el caso que nos ocupa, Machado nos ofrece la primera de las pistas si queremos conseguir las condiciones necesarias para que nuestro paseo diario sea una fuente de creatividad, reflexión y equilibrio.

Sin caminos previstos de antemano. Exactamente como dice el poeta sevillano, es decir, no vamos a ninguna parte. Hemos salido simplemente a caminar. No vamos andando a hacer un recado o a comprar esto o aquello. No hay más finalidad que el paseo mismo, y para ello nos dejaremos llevar, despreocupados, por nuestros pasos.

Si somos capaces de ir por distintos escenarios, también podremos recibir estímulos distintos en nuestros paseos; esta toma de consciencia de nuestros pasos nos vaciará la mente primero para permitirnos conectar con nuestros pensamientos y nuestro lado creativo, después. Con el ritmo constante de nuestros pasos se acelera nuestra cabeza y correteará  libremente con asociaciones imposibles o metáforas estrambóticas. Lo importante es que la mente vaya estableciendo nexos de conceptos. El fotógrafo al igual que cualquier mortal debe estar  atento para no dejar escapar una idea útil que salga de la cabeza, la imagen que se proyecta como un momento irreversible.  Inmersos en nuestro pensamiento, el movimiento de manos ayuda a crear mejores ideas, a que nuestras metáforas sean más ricas. Puede resultar poético, pero la ciencia por lo general  lo es,  si usamos las manos, nuestro paseo será mucho más productivo. Es como si la actividad de las manos acompañara al nacimiento de la idea, como si la ayudásemos a ver la luz cuando esta se resiste. 

El paseo es determinante en la creación fotográfica… Observar el entorno, buscar distintos espacios para la mirada, recorrer siempre caminos distintos a distintas horas del día abre nuestra mente y nuestra  reflexión a imágenes siempre nuevas, porque la luz es distinta según la hora, según el día, según los caminos que emprendamos. 

Para el fotógrafo la cámara es la prolongación de las  manos y de los  ojos, con Antonio Machado concluyo diciendo  que no existen paisajes determinados en la concepción artística del fotógrafo como no existen caminos trazados para el escritor ni para la persona que elige el paseo como actividad de vida y de creación.