Domingo, 19 de noviembre de 2017
Las Arribes al día

La Asociación Bajo-Tormes pide actuaciones para la recuperación del río

Hace un año solicitaron a la Junta y al Ministerio varias acciones sin que hasta momento hayan obtenido respuesta a sendos escritos

Además de reivindicar la mejora medioambiental de los ríos, la Asociación Bajo-Tormes promueve la pesca deportiva y el respeto al medio ambiente | CORRAL

La Asociación Bajo-Tormes, colectivo de pescadores fundado a finales de 2009 para la defensa del Tormes aguas abajo de la presa de Almendra, reivindica acciones que contribuyan a mejorar las condiciones medioambientales para la fauna piscícola de este tramo fluvial de casi 18 kilómetros.

Sin respuesta ni de la Junta de Castilla y León, ni del Ministerio de Medio Ambiente a su escrito de hace un año solicitando varias actuaciones, la Asociación Bajo-Tormes recuerda también a la Confederación Hidrográfica del Duero su compromiso de hace un año para eliminar en el paraje de Ambasaguas los azudes de dos viejas pesqueras semiderruidas que ralentizan la velocidad del agua y acumulan masa forestal muerta en época de crecidas, principalmente, además de sedimentos.

En el escrito remitido a la Dirección General del Medio Natural hace un año, y del que no han obtenido respuesta, este colectivo considera que una de las fórmulas que contribuyen a la preservación de los ecosistemas es que éstos constituyan un recurso añadido para sus habitantes, por lo que además de aquellas medidas dirigidas a corregir el impacto medioambiental que han producido las presas, se considera imprescindible para recuperar el interés de las personas por este espacio, el mantenimiento continuado de acciones de limpieza de la masa forestal muerta, deforestación y extracción de sedimentos, así como la dotación de equipamiento para merenderos en la el paraje de Ambasaguas, la musealización de dos molinos, la demolición parcial de los dos azudes existentes y la creación de una pasarela inundable que permita el paso de senderistas y pescadores de un lado al otro del río en la zona que se considere más apropiada. “Estas acciones entendemos que deberían ser financiadas por la empresa que se beneficia de los recursos naturales de la zona y cuya actividad es el origen de la terrestrificación del cauce, de la desaparición de las poblaciones piscícolas y del deterioro en su conjunto del hábitat paras especies a lo largo de 17 kilómetros de un río de la importancia del Tormes”, señalan sus responsables.

Ante el impacto medioambiental que ha sufrido este tramo como consecuencia de la presa de Almendra, infraestructura de la empresa Ibedrola, la Asociación Bajo-Tormes exige a la Administración que requiera a la hidroeléctrica a costear cuantas acciones resulten necesarias para la recuperación hidrobiológica del río, en especial aquellas que incidan directamente en el establecimiento de unos parámetros aceptables de sus poblaciones piscícolas, así como otras que contribuyan a despertar el interés de las personas por este espacio.

Pequeño gran paso para la recuperación del bajo Tormes

Asimismo, y después de que el año pasado se lograse un gran paso para aumentar el caudal de este tramo en valores inimaginables hace años al pasar de los 10 a 67 hectómetros cúbicos anuales, desde Bajo-Tormes estiman que el caudal sigue siendo insuficiente para la recuperación del río, y piden hasta 120 hectómetros cúbicos de acuerdo a los estudios que manejaba la CHD antes de la aprobación del PHD de 2015.  

Desde este colectivo critican que el proyecto Cipriber, impulsado por la CHD, haya dejado a un lado la recuperación del bajo Tormes, especialmente cuando se venía trabajando en el aumento del caudal. Una vez logrado este gran paso del aumento de caudal, aunque “insuficiente”, señalan desde la Asociación, una de las actuaciones solicitadas a la Junta es la repoblación de especies piscícolas autóctonas, principalmente bogas y barbos, “a la vez que sería interesante comprobar en algún punto la adaptación de la trucha común a las nuevas condiciones del río y propiedades del agua”, pues señalan que “la baja temperatura del agua –por salir a la altura de las compuertas de desagüe de la presa, así como su oxigenación por la presión y metros de caída al cauce– modifica sustancialmente y de forma favorable las condiciones del río”.

Esta petición guarda correlación con la contestación remitida por la Junta de Castilla y León al presidente de la Asociación, Ángel Parra, que en un escrito anterior solicitaba la repoblación de especies piscícolas en este tramo. En respuesta a esta petición, la Administración autonómica justificó su negativa en que el río no reunía las condiciones adecuadas por la escasez de caudal. Ahora, al nuevo escrito, de Bajo- Tormes “ni siquiera nos han contestado, tal vez porque ahora se quedaron sin argumentos”, señalan.