Lunes, 20 de noviembre de 2017

Acebes y González, a un paso del banquillo

Dos ilustres abulenses, el ex ministro Ángel Acebes, y el ex presidente de la antigua Caja Ávila y de la Diputación, Agustín González, se encaminan hacia el banquillo, una vez que la Audiencia Nacional ha dado por concluida la instrucción sobre el caso Bankia. El juez Fernando Andreu ha incluido a ambos en la relación de 34 procesados, que, encabezados, por Rodrigo Rato, deberán responder de presuntos delitos de estaba y falsedad. Por el contrario, ha quedado excluido de la causa el ex presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, que había sido igualmente imputado en su condición de antiguo consejero de Bankia.

Acebes, González y Soto llegaron a la cúpula de la entidad de la mano de Rato. Al primero ya lo había colocado Esperanza Aguirre en la corporación financiera Cibeles (Cajamadrid) y los dos últimos vieron recompensados sus esfuerzos por conducir a Caja Segovia y Caja Ávila hacia el fiasco de la fusión promovida por el ex vicepresidente económico. El ex presidente de la Caja abulense pasó a ser consejero del banco matriz (BFA), cargo por el que percibió en 2011 una retribución de 214.524, en tanto que el segundo, colocado en el Consejo de Bankia, percibió una remuneración de 128.450 euros durante esa misma anualidad. Su aventura bancaria concluyó bruscamente en 2012, año en el que el gobierno intervino Bankia y su antigua cúpula fue imputada por la Audiencia Nacional.

Dicha imputación no fue óbice para que Acebes fuera fichado como consejero de Iberdrola, donde permanece desde 2012, percibiendo una remuneración superior a los 300.000 euros anuales.

El juez Andreu ha terminado excluyendo a Soto del caso Bankia tras constatar que no participó en los consejos de Administración en los que se adoptaron los acuerdos que están en el origen de los delitos investigados. Pero sus problemas con la Justicia no han terminado, ya que el ex presidente de Caja Segovia está imputado en las dos causas penales instruidas en sendos juzgados segovianos: El caso de las indemnizaciones millonarias de las que se beneficiaron ocho directivos y el caso Navicoas, de resultas del cual se encuentran hipotecados el Torreón de Lozoya y otros inmuebles adscritos a la actual Fundación Caja Segovia.