Viernes, 28 de julio de 2017

J. P. Meier, un judío marginal V. Las autenticidad de la parábolas

Es el mayor Regalo de Biblia de estos últimos años, el tomo V de J. P. Meier: La autenticidad de las parábolas a examen (Probing the Authenticity of the Parables).

La edición inglesa había aparecido hace un año y cuatro meses (enero 2016), y los más interesados pudimos estudiar, conocer y admirar su contenido. Pues bien, Verbo Divino ha querido y podido traducirla y publicarla en castellano, en un tiempo record, con exactitud, belleza y eficacia.

Es una obra grande, rompedora, incluso compleja y discutida, pero resulta indispensable para todos los que quieran estudiar de un modo crítico (en sentido histórico y literario) las parábolas de la tradición de Jesús, como anuncia Verbo Divinohttp://www.verbodivino.es/libro/4590/un-judio-marginal-nueva-vision-del-jesus-historico-v ), ofreciendo para el lector interesado el índice completo, con las 52 primeras páginas de introducción, que ofrecen el enfoque general, los problemas de fondo y las conclusiones fundamentales.

Quien lea el índice y la introducción querrá entrar inmediatamente en la obra, pues contiene unos análisis y abre unos horizontes que nadie había ofrecido hasta el momento, ni en el mundo católico, ni en el ortodoxo o protestestante, en una línea abierta a los agnósticos o ateos (conforme al símil del principio de la obra: un Concilio creyentes y no creyentes, en torno a Jesús).

Yo conocía la edición inglesa, pues su método y temao resultaba indispensable para mi trabajo bíblico, y debo confesar que su contenido me había empezado chocando y enriqueciendo, tanto por su radicalidad como por sus conclusiones: Conforme a la visión de J. P. Meier, sólo se puede afirmar que son auténticas cuatro parábolas de Jesús (grano de mostaza, talentos,invitados a la cena y viñadores homicidas).

Una y otra vez he leído su argumento y desarrollo, con sus conclusiones y, sin aceptarlas del todo (como diré en la conclusión) he de afirmar que se trata, como he dicho ya, de una obra indispensable para todo aquel que quiera estudiar el sentido de las parábolas y situarlas en la historia de Jesús.

Ahora, con la traducción castellana más a mano, podré valorar mejor sus posibles limitaciones pero, sobre todo, su inmenso valor histórico-literario, que me permite conocer no sólo el mensaje de Jesús, sino también la reflexión del principio de su Iglesia, enseñándome algo que me había pasado en este campo un poco inadvertido, y que puedo resumir en tres proposiciones:

1. Jesús fue un gran "narrador de parábolas", y las cuatro que J.P. Meier destaca como auténticas (no todas las que él dijo, sino las que podemos tomar críticamente como originales) le presentan como un inmenso creador literario, desde la trama y proyecto central de su vida.

2. Las parábolas han sido el primer y más hondo lenguaje de la Iglesia primitiva, en su vertiente palestina (=judeo-cristiana), a diferencia de la iglesia helenista de tipo más paulino, que ha desarrollado más otros lenguajes de tipo kerigmático. Éste es el "milagro": Más que lenguaje exclusivo de Jesús, las parábolas son la más intensa palabra de la Iglesia, que siguió siendo por decenios una iglesia de narraciones simbólicas abiertas a la conversión y compromiso de los creyentes mesiánicos.

3. Eso significa que debemos recuperar las parábolas, como lenguaje vivo de la Iglesia, en este siglo XXI. En general, la Iglesia posterior, desde el siglo II en adelante, ha creado otros lenguajes buenos (catequético, litúrgico, dogmático, teológico, moralizante...), pero ha olvidado las parábolas, las ha dejado atrás, como algo del pasado.Pues bien, sólo recuperando y recreando las parábolas de Jesús (y otras en su línea) podremos retomar la "marcha" y mensaje creador del evangelio.

J. P. Meier, los cuatro volúmenes anteriores

Publiqué hace ya tiempo, una larga recensión de los cuatro primeros volúmenes de la obra de Meier: http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2011/10/25/vida-de-jesus-5-una-vuelta-a-la-historia. Empezaba así:

John P. Meier, historiador norteamericano, de origen católico (nacido el año 1942), es quizá el exegeta que ha estudiado de manera más completa la figura de Jesús en los últimos decenios. Estudió en el Instituto Bíblico de Roma y empezó escribiendo algunos libros sobre el evangelio de Mateo y el origen del cristianismo (Cf. Law and History in Matthew's Gospel, Roma 1976); Antioch and Rome, Philadelphia 1983...), pero luego se ha centrado en la elaboración de una obra monumental sobre la vida de Jesús:
A Marginal Jew: Rethinking the Historical Jesus I-IV (New York 1991/2009; versión castellana: Un judío marginal. Nueva visión del Jesús histórico I-IV, Estella 1998-2010), en la que viene trabajando desde hace más de veinticinco años, y que consta por ahora de cuatro volúmenes (uno de ellos en dos tomos) sobre:

1. El encuadramiento histórico y las raíces de la persona de Jesús.
2. El mensaje del Reino (con la figura de Juan Bautista) y los milagros (en dos tomos)
3. Los compañeros y compeditidores
4. La interpretación de la Ley y el mensaje del amor.

Le quedan aún tres temas importantes (ya anunciados), que pueden extenderse (al menos) en tres nuevos volúmenes (a no ser que resuma y condense su investigación, cosa que no parece probable):

5. Las parábolas, con su mensaje doctrinal, personal y escatológico
6. Los títulos de Jesús, con la experiencia de su identidad personal
7. El juicio y muerte (pasión) de Jesús
8. (No parece que vaya a escribir un volumen sobre los textos de resurrección, pues ello desborda el plano del Jesús histórico, tal como él lo entiende).

Así iniciaba yo mi recensión hace siete años, cuando se tradujo y publico la cuarta obra de la serie (Ley y amor: 2010, original del 2009). Han tenido que pasar siete largos años hasta la aparición del nuevo volumen, que hoy presento (de manera que algunos habíamos empezado a dudar) de que J. P. Meier pudiera concluir su obra. Pero la espera no ha sido vana y la aparición de este volumen V nos permite esperar que él pueda culminar su trabajo: El estudio más rico y radical que hoy existe sobre la historia de Jesús.

Volumen V: La autenticidad de las parábolas a examen

Se trata de un volumen de 464 páginas, preciosamente indicadas, con este índice general:

-- Introducción: Las parábolas: ¿cómo encajan en la búsqueda del Jesús histórico
-- Las parábolas y el problema del EVANGELIO DE TOMÁS Copto
-- En busca de casos probables: examen de las parábolas sinópticas
-- Las pocas, poquísimas afortunadas:
(a) El grano de mostaza (Mc 4,30-32 || Mt 13,31-32 || Lc 13,18-19)
(b) Los viñadores perversos (Mc 12,1-11 || Mt 21,33-43 || Lc 20,9-18)
(c) La gran cena (Mt 22,2-14 || Lc 14,16-24)
(d) Los talentos/Las minas (Mt 25,14-30 || 19,11-27)
-- Conclusión. De tesis a contramoda a conclusiones antagónicas: adiós a una base firme

La introducción retoma el método y contenido de los cuatros volúmenes anteriores, poniendo de relieve los cuatro criterios que nos permiten fijar el contenido histórico del mensaje y de la vida de Jesús:

1. Criterio de dificultad. Es más auténtico aquello que planteaba más dificultades a los cristianos antiguos (como el hecho de que Jesús hubiera sido ajusticiado).
2. Criterio de discontinuidad o de ruptura respecto al judaísmo del entorno
3. Criterio de testimonio múltiple (que una palabra o "historia" se encuentre atestiguada en diversos estratos de la tradición y del NT: Q, Mc, M. L...)
4. Criterio de coherencia interna...

Pues bien, J. P. Meier afirma, de manera, que la aplicación de esos criterios, a lo largo de su obra sobre Jesús, y en especial en las parábolas, le ha llevado a formular unas conclusiones que él no había previsto al principio:

Lo último que yo esperaba cuando hace muchos años empecé a escribir Un judío marginal era la llegada de un día en el que me viera forzado a concluir respecto a la mayor parte de las parábolas que no hay bastantes probabilidades de que se remonten al Jesús histórico. Esta conclusión no solo va a estrellarse contra el parecer casi unánime de los investigadores del siglo pasado, sino que encima priva al buscador actual de una fuente, por lo demás valiosa, para la enseñanza de Jesús. Pero fue tras pesar las parábolas en la balanza de los criterios cuando no tuve más remedio que admitir que la mayoría de ellas no permiten elaborar argumentos sólidos respecto a su autenticidad. Sin la rigurosa obligación de seguir criterios claros adondequiera que pudieran conducir, probablemente yo habría acabado repitiendo como un loro la posición de consenso sobre las
parábolas
(pag. 49).

Las cuatro parábolas

Grano de mostaza (Mc 4:30-32/Mt 13:31-32/Lc 13:18-19/Tom 20). La predicación y actividad sanadora de Jesús era muy pequeña…Pero ella estaba abierta a la venida gloriosa/grandiosa del Reino de Dios.

Los talentos ( Mt 25:14-30/Lk 19:12-27). Esta parábola se conserva no sólo en el Q (si es que existió), sino en el fondo especial del Mt y Lc (M y L). Esta parábola evoca la gracia de Dios, pero también su exigencia, y sitúa a sus oyentes (discípulos) ante la posibilidad de condenarse.

La Gran cena (Mt 22,2-14 || Lc 14,16-24). Esta parábola recoge la invitación de Jesús al Reino, entendido como Cena (banquete final) y el rechazo de los invitados oficiales. Ella nos sitúa ante el destino de la vida y destino de Jesús, rechazado precisamente por su pueblo.

Viñadores homicidas (Mc 12:1-11/Mt 21:33-44/Lc 20:9-18/Tom 65). En el origen está la version de Mc 12, 1-8, que no ofrece ningún a los oyentes. El hijo es asesinado, su cuerpo queda deshonrado y los asesinos en posesión de la viña. Es prácticamente imposible que esta parábola haya sido compuesta después de la “experiencia” pascual de la Iglesia.

Ciertamente, Jesús pudo decir otras parábolas..., pero sólo ante éstas podemos afirmar que ellas provienen literaria e históricamente de Jesús. Todas las demás pueden haber sido creadas por la Iglesia, con fines de aplicación y explicación del mensaje y vida de Jesús desde una perspectiva post-pascual.

Un resultado "magro", una obra ejemplar

Leído así, este libro nos sitúa ante unas conclusiones muy pobres... de manera que alguien pudiera preguntar si ha merecido la pena el gran esfuerzo del autor para concluir que sólo cuatro parábolas "pueden" ser del Jesús histórico. Pues bien, precisamente esta "estrechez" de resultados nos permite valorar la importancia excepcional de esta obra:

a. Esta obra supone que Jesús "dijo" otras parábolas, pero sólo ante estas cuatro podemos afirmar (con los métodos de la crítica histórico-literaria) que ellas provienen de la historia de Jesús.

b. Esta obra nos invita indirectamente a buscar otros criterios de autenticidad que no sean los cuatro antes indicados, en una línea más sincrónica, insistiendo más en la coherencia interna del mensaje de Jesús y en su continuidad con el mensaje y vida de la Iglesia. El camino está abierto.

c. Esta obra nos introduce en la exigencia de estudiar con más fuerza la historia de la tradición cristiana, descubriendo y valorando la creatividad cristiana... El tema clave no es ya "la historia de Jesús" en sí misma (como pensaba J. P. Meier y pensábamos nosotros hace más de treinta años...). El tema clave es ahora la historia del cristianismo primitivo, desde la perspectiva de Jesús.

d. En esa línea, esta obra nos sitúa ante una inmensa tarea de aceptación crítica de Jesús y de apertura al despliegue y vida de la iglesia. Y con eso entramos en una temática nueva, que está fuera del horizonte crítico de J. P. Meier, pero que resulta esencial en el estudio del origen del cristianismo.

Pikaza. Un Esquema de parábolas

Cuando yo escribí mi Historia de Jesús (Verbo Divino, Estella 2013) J. P. Meier no había publicado todavía este libro sobre las parábolas, de forma que no puede enriquecerme con su crítica, para tomar así sus cuatro parábolas como principio de mi investigación sobre el tema. Pero sabía entonces (y sé hoy) que al lado del estudio puramente crítico (histórico-literarios) de las parábolas ha de situarse el estudio sintético de su mensaje, tal como ha sido desarrollado por los evangelios. Así lo puede de relieve en aquel libro, ofreciendo una visión de conjunto del tema.

Me hubiera gustado tener entonces los conocimientos que ahora me ofrece J. P. Meier, para establecer así mejor el camino que va de la pura historia de Jesús en sí al Jesús de la Iglesia, según los evangelios. No se trata con esto de negar el valor del libro de J. P. Meier, sino todo lo contrario: De tomarlo como punto de partida indispensable de un conocimiento más hondo y completo de las parábolas. En esa línea, su obra es excepcionalmente valiosa y nos servirá de punto de partida y referencia en los próximos decenios.

Nadie que quiera conocer las parábolas podrá prescindir de este libro de J. P. Meier... Pero quien quiera conocer además las parábolas en un plano eclesial y catequético, confesional y litúrgico... podrá quizá valerse de un esquema y desarrollo como el que yo mismo he ofrecido en mi Historia de Jesús:

a. Parábolas iniciales: pesca, siembra…

1. Sin pescar toda la noche (Lc 5, 1-8). Este pasaje, quizá de fondo histórico, se ha convertido en parábola. Jesús pide a los suyos que vuelvan a echar las redes.
2. Tierra y semilla para siembra (Mc 4, 5-6). Hay tierras que parecen baldías, sin que en ellas pueda germinar semilla alguna.
3. La semilla sembrada crece por sí misma, sin que se sepa cómo, mientras el amo duerme y todo parece quieto (Mc 4, 26-27)
4. Trigo y cizaña, campo mezclado: No arrancar la cizaña, que crezca con el trigo (Mt 13, 25-31)
5. El Reino se parece a un mujer que amasa pan con levadura, a fin de que fermente a través de un proceso de transformación (Mt 13, 33)

b. Reino: decisión y división

6. Un comerciante astuto vende todo, para comprar una perla de gran valor (Mt 13, 45)
7. El Reino es como grano de mostaza, que apenas puede verse, sembrado en el campo (Mc 4, 31)
8. El Reino es como un campo donde hay un tesoro escondido y un hombre, al hallarlo, vende todo y lo compra (Mt 13, 43)
9. Oveja perdida. El pastor deja a las otras ovejas (que son 99), y busca a la perdida (Lc 16, 4-6)
10. El padre del hijo pródigo sale a su encuentro y le ofrece de nuevo su casa, con fiesta (Lc 15, 11-32)

c. Riesgo y paradoja del Reino

11. El mal administrador engaña a su amo, y el amo, sin embargo, le alaba (Lc 16, 1-12)
12. El rico Epulón se condena sin más, y Lázaro mendigo se salva por ser pobre (Lc 16, 20-31)
13. El hombre rico se para a pensar en sus recursos antes de construir una torre y el rey antes de iniciar una guerra (Lc 14, 28-32)
14. Un rey invita a los “más dignos”, pero ellos no aceptan su invitación y el rey prepara un banquete de honor para los pobres (Lc 14, 16-24)
15. Diez muchachas que esperan al novio, cinco necias y cinco prudentes (Mt 25, 1-13)

d. Como ante un juicio

16. Acción parabólica. Jesús maldice una higuera y se dice que ella se seca (Mc 11, 13-21).
17. El amo que regresa tarde a su casa pide cuentas al mayordomo (Mc 13, 34-37)
18. Un hombre rico (que parece aspirante al trono) confía sus talentos a unos siervos (Mt 25, 13-24)
19. El amo pone su viña en manos de viñadores para que la cultiven, y al fin, no recibiendo la paga estipulada, les entrega a su hijo (Mc 12, 1-10)
20. El amo contrata a lo largo del día a diversos grupos de obreros (Mt 20, 1-15)
21. Un pastor separa las ovejas y las cabras a la caída de la tarde, pero luego aparece como Rey que se identifica con los pobres (Mt 25, 31-46)