Sábado, 27 de mayo de 2017
Las Villas al día

Y eché a volar

La historia de la aventurera cigüeña Alita

Sobre el tejado del Silo de un pueblo llamado Babilafuente, vivía mamá cigüeña y su hija la cigüeña Alita; que pese a su juventud era muy valiente y aventurera. A principios del verano, la cigüeña Alita le dijo a su mamá que quería emprender un largo viaje; conocer otros cielos y migraría al finalizar las vacaciones. Su mamá, aunque un poco entristecida, colmaba de alegría y orgullo.

Preparó todo para la aventura y una mañana empezó un largo camino desde los fríos vientos hacia los fríos de las estepas segovianas. Vivió toda clase de aventuras durante tres años; le sorprendieron tormentas, nieves e incluso una feroz águila pero también estaba maravillada por muchos arcoíris. Al año siguiente, la cigüeña Alita decidió migrar a la brisa atlántica, donde un nido en una hermosa y decadente torre la esperaba.

Tras un año en tierras portuguesas, emprendió un largo viaje de vuelta hacia su hogar, donde le esperaba su mamá; la que se sentiría orgullosa a pesar de la distancia y así haber terminado por ahora y con éxito la bella y gran labor realizada.

Continuará…

Este es mi pequeño relato. Seguro que la cigüeña Alita seguirá creciendo y abriendo caminos.

Visi Prieto