Miércoles, 22 de noviembre de 2017

La Francia que va a presidir Macron

Los resultados electorales de la segunda vuelta francesa nos han dejado algunos datos y algunos problemas, primero se ha confirmado el aumento importante del voto para el Frente Nacional, casi el 35%, cuando en las elecciones de 2002, su padre obtuvo un mísero 17%. 
Este incremento del voto ciudadano a favor del Lepenismo se extiende por toda Francia sobre todo la Francia rural y de pequeñas ciudades sin futuro, con un porcentaje de población obrera notable, algo impensable para un partido de derecha radical. 
En segundo lugar, la abstención ha crecido igualmente de una manera significativa y una parte de esa abstención es el desacuerdo de una parte de los ciudadanos de la derecha de Fillon y de la izquierda de Melenchon por las dos candidaturas de esta segunda vuelta. 
En tercer lugar, ha seguido funcionando el voto contra el Frente Nacional tanto por parte de la derecha, como de la izquierda, el miedo a la pérdida de lo que se denominan los valores de la República por el Frente Nacional ha llevado a muchos a votar a Macron, aunque no estuvieran de acuerdo con su programa. Sin embargo, no conviene olvidar que Marine Le Pen ha conseguido cuatro millones de votos más en esta segunda vuelta, lo cual significa que se está resquebrajando el frente anti Le Pen en muchos sectores ciudadanos.
Respecto al futuro, Macron se enfrenta ya en unas semanas a elecciones generales con una coalición partidaria muy débil, conseguirá la mayoría de la Asamblea Nacional o se verá obligado a la cohabitación con un Primer Ministro de otra fuerza política?.
Pero los desafíos para Macron son muy importantes, reformar las estructuras del Estado excesivamente centralizado, sanear la economía y reducir el paro, revertir el envejecimiento de la población francesa y al mismo tiempo llevar a cabo una política europea que permita salir de la parálisis en la que nos encontramos, todo ello son retos muy complicados para un presidente sin experiencia política y sin apoyos partidarios sólidos. Su fracaso podría hundir aún más en la desesperanza a los ciudadanos franceses muy hartos de las promesas incumplidas del presidente saliente Hollande y hacer que el nuevo Frente Nacional de Marine Le Pen consiga por fin la presidencia de la república francesa.