Viernes, 26 de mayo de 2017

Soñar,intentar,trabajar: ¡Querer es poder!

"Las cosas no son difíciles. Son difíciles porque no nos atrevemos", dijo Séneca. 

"¡Querer es poder!", reza el dicho popular. "Más hace el que quiere que el que puede". Pero, ¿es cierto que querer es poder?, ¿realmente hace más el que quiere que el que puede?
Jugando a investigador y ojeando la  biografía de personas cuya vida ha generado un aporte enriquecedor a la humanidad en cualquier ciencia, disciplina nos daremos cuenta de la gran importancia de este dicho popular, bueno quizás no tan popular actualmente. Nos encontramos con una gran mayoría de casos en los que tal afirmación se sostiene y tiene sentido. Ejemplos  abundantes, y nos muestran cómo, por ejemplo, Einstein y Edison fueron considerados retrasados mentales durante su infancia, postergados y rechazados por un entorno, que aun no ha podido cerrar los ojos al contemplar cómo cónsul talentos exprimieron el jugo y cualquier materia de provecho para cambiar de forma esencial el curso de la historia.  Copérnico, Fleming, Pasteur, y tantos otros  a los que les costó el rechazo de sus contemporáneos  e incluso la muerte. Gandhi, Mandela, Luther King, demostraron que las utopías se pueden convertir en realidad cuando existe un propósito lleno de voluntad y firmeza, los valores de la vida se siguen a rajatabla dejando de lado el padecimiento o la tortura que se pueda sufrir y sólo teniendo como objetivo claro y conciso  la ilusión de llegar al escalón marcado. 
Desde hace pocos años, la investigación de los aspectos psicológicos de la mente humana  aborda los aspectos positivos: confianza,  optimismo, agradecimiento, altruismo, clemencia, curiosidad, esperanza, fe, vehemencia, humildad, abnegación o la serenidad son, enérgicos estimulos ante la realización personal y por ende la colectiva.
 para la realización individual y colectiva.
Edison repetía con bastante asiduidad : "Los que dicen que es imposible no deberían molestar ni interrumpir a los que lo están haciendo",  y allí llegó la incandescencia.
Belén Keller, ciega, sorda y muda, con la inestimable ayuda de su tutora A. Sullivan se convirtió en una gran escritora salvando cada escalón de su camino y  decía : "Podemos hacer lo que deseemos si lo intentamos lo suficiente" y otra frase que a mí  me ha marcado desde hace muchos , muchos años: "ningún pesimista ha descubierto el secreto de las estrellas, ni ha navegado por mares desconocidos, ni ha abierto una nueva puerta al espíritu humano".
Hay muchas y muchos Helen que no están impresos en libros , ni revistas, ni se exponen en televisión , de hecho ni se le deja espacio a veces en la sociedad pero que ayudan sobre manera. A cada uno de los que le rodean manteniendo el firme propósito de ser mejores en todos los ámbitos de la vida, constatando que la razón del poder que proviene del querer, no es una cuestión de apariencia, ni fuerza , ni dinero, ni tan siquiera de inteligencia . Hay algo mucho más importante que está directamente relacionado con la fuerza interior , con los valores de vida, con las formas y maneras del vivir. El poder real surge de lo más recóndito de nuestro interior, nos ayuda a enfrentarnos a cualquier reto, a levantarnos en cada caída, a luchas por nuestras o sus causas justas, a perseverar, a actuar en consecuencia a avanzar sin miedo, a cerrar la boca para poder tener muy abiertos los ojos.
 La naturaleza es tan sabía que hasta en el acto reflejo y convulsivo del estornudo se cierran los ojos para abrir la boca...