Martes, 26 de septiembre de 2017

La Fiesta de la Dedicación

 

… de la Catedral, claro está. Eclipsada por la de Nuestra Señora de Fátima, hoy centenaria, cada 13 de mayo celebramos en Salamanca una fiesta propia de la diócesis, de cada iglesia local, como es la Dedicación de la Catedral. Así como en toda la Iglesia el 9 de noviembre lo hacemos con la Dedicación de San Juan de Letrán, catedral del Obispo de Roma, nuestro eco particular, personalizado, llega por Pascua aunque casi ni nos enteramos.

Lo cierto (y triste, pero tiene arreglo), es que los salmantinos apenas conocemos nuestra catedral. Los de la ciudad y los del resto de la diócesis, que de todos es en igual manera. Se llega a decir que tenemos dos catedrales, como si eso fuera posible: ¿dos diócesis entonces?, ¿dos obispos?, ¿dos cátedras?, ¿dos…? Aún queda por recorrer camino en la tarea de explicar la simbólica unicidad de la Iglesia Catedral, aunque cuente con un templo viejo y otro nuevo. Que hasta siendo precisos al explicar que Salamanca tiene una sola Catedral podremos presumir, que no cunda el pánico…

Un paso previo para conocerla sería visitarla, recorrerla, frecuentarla. Quizá aminorando esa traba física y mental de los tornos turísticos. Seguramente, popularizando en las parroquias la peregrinación a la Catedral, postergando programas propios cuando en la iglesia madre hay una convocatoria diocesana, predicando con el ejemplo los pastores y acudiendo cuando preside el obispo en su cátedra.

No pequeño avance sería revisar, mejorar y alentar las devociones populares vinculadas a la Catedral. Las que lo fueron y las que lo son. Con especial énfasis en la patrona de la ciudad y su tierra, Santa María de la Vega, y en el que además de serlo de la ciudad lo es de la diócesis, San Juan de Sahagún, cuyo sepulcro acoge la capilla mayor de la iglesia nueva. Integrar las cofradías en la pastoral catedralicia, potenciar la celebración dominical, lograr que verdaderamente la Catedral recupere su condición de referente, son retos que, sin duda, observan sobre su mesa capitular los canónigos salmantinos. Tiempo tendrán de seguir sopesándolos. Hoy es día de fiesta y de acción de gracias.