Lunes, 24 de julio de 2017

Cárcel VIP para los corruptos

Las noticias sobre corrupción de las últimas semanas están dejando bien claro hasta qué punto la putrefacción se ha apoderado de nuestro sistema político, con tentáculos que tocan en parte al aparato judicial. Sin embargo, teniendo en cuenta la prisión a la que se les está enviando a los principales corruptos (Soto del Real), no parece que se esté siendo muy tajantes en este asunto.

El escándalo de la Operación Lezo, con encarcelamiento preventivo incluido del expresidente madrileño, Ignacio González, es la última de las corruptelas salidas a la luz que están afectando al partido del Gobierno en el ámbito judicial, aunque las encuestas dejan claro que el PP sigue siendo el partido que más apoyo recibe de los españoles de manera clara. Asimismo, en Cataluña la prisión preventiva de Jordi Pujol hijo señala la putrefacción de la antigua Convergència también, a la que sí le ha herido gravemente esta cuestión en urnas y sondeos.

Eso sí, el paso de ambos ilustres corruptos por la cárcel no está siendo como el de los presos comunes. Y es que, en el caso de Ignacio González, se le ha asignado una de las zonas más tranquilas de la cárcel de Soto del Real, en un módulo adaptado para los reclusos de edad avanzada, sin comunicaciones intervenidas (por lo que puede recibir de manera normal la correspondencia), y compartiendo celda con su hermano (también detenido en esta operación).

Además, el expresidente madrileño goza de baño propio, mesa de estudio y una ducha privada, por lo que puede estar tranquilo cuando se le caiga el jabón al suelo, hecho que es posible gracias a haber acabado en Soto del Real, que cuenta con más comodidades para los presos que la mayoría de las cárceles que no tienen ducha privada.

En este sentido, Ignacio González tiene la posibilidad de adquirir una televisión, hecho que se presupone hará próximamente, pudiendo compatibilizar su ocio entre ver la tele, hacer deporte en el polideportivo, acudir al salón de actos, a la biblioteca, a la sala de estar del módulo, al gimnasio o realizar talleres, aunque lo suyo sería que acudiese a la capilla de la prisión a confesar los delitos, lo cual parece bastante improbable.

Quizá por ser una prisión más cómoda, que podríamos denominar ‘VIP’, la de Soto del Real se ha convertido en frecuente destino de los corruptos del país porque, a la hora de robar, también hay categorías, y no se trata igual a quien ‘manga’ millones al erario público que al que roba un palé de manzanas.

Así, por Soto del Real pasaron en su día Blesa o Bárcenas, y allí se encuentran Mario Conde o Gerardo Díaz Ferrán. Y, como se ha apuntado, a esta prisión ha ido a parar el primogénito de los Pujol, el conocido como “Jordi Pujol Jr”.

De este modo, si González o Pujol acuden a la biblioteca de la prisión, dependiente de la UNED, se encontrarán al frente de ella a un ilustre corrupto del país, Mario Conde, que fue nombrado hace un año responsable de la misma, y que podrá gestionar los préstamos de libros que le soliciten el expresidente madrileño y el hijo del expresidente catalán.

Y es que, si en otros países como los nórdicos se habrían tomado medidas duras contra los corruptos, incluyendo que su paso por prisión fuese al menos tan duro como el de la mayoría de presos comunes, en este aspecto, nuevamente, ‘Spain is different’.

En este sentido, es indignante la pasividad que ante estas cuestiones muestra el Gobierno, que mira sistemáticamente hacia otro lado o intenta justificar cualquier viso de corrupción hasta que es demasiado evidente, en lugar de ir de frente de primeras a atajarla. Claro, que las encuestas les invitan a seguir por ese camino, ya que los numerosos casos de corrupción apenas le están pasando factura en las urnas. Quizá la cuestión estribe en que los españoles no ven tan mal que se robe dinero público y, de ser así, esto sí sería un problema mucho más grave, pues denotaría que somos una sociedad podrida desde la base.

A este paso, no nos debería extrañar demasiado si en unos años, al preguntar a los niños qué quieren ser de mayores, algunos nos responda “de mayor quiero ser corrupto”. O tenemos más mano dura con los corruptos y con las tramas de corrupción, o difícilmente se va a acabar el mamoneo en que se ha convertido este país.