Lunes, 11 de diciembre de 2017

Mendoza recibe el Premio Cervantes en la centenaria Universidad de Alcalá

El escritor ha recibido del manos del Rey el diploma y la medalla que le acreditan como el ganador número 43 del prestigioso galardón
Foto de familia de la entrega del Premio Cervantes a Eduardo Mendoza con la presencia de los Reyes de España

Mendoza ha recibido del manos del Rey el diploma y la medalla que le acreditan como el ganador número 43 del Premio Cervantes. Fue en la solemne ceremonia celebrada como cada año en el centenario Paraninfo de la Universidad de Alcalá. Un acto al que no ha asistido Mariano Rajoy, que delegó en su vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, tal y como publica El Norte de Castilla.

En una "lección que no es magistral" plagada de citas cervantinas y pleno del humor, este ‘gentleman’ barcelonés que es Eduardo Mendoza desgranó su relación con un libro que leyó "por obligación" en su "adolescencia". Su discurso fue una reivindicación del humor como un genero mayor "que ha dado nombres ilustres a las literatura española".

Es Mendoza hoy un "asiduo lector de El quijote" que leyó forzado en los años "de incienso y plomo" y que cayó rendido a su encanto "casi contra mi voluntad". Lo leyó "de cabo a rabo" una década más tarde cuando era un joven "ignorante, inexperto y pretencioso". No fue hasta la tercera lectura cuando admiró "el humor que preside las novela". Un humor más profundo "que reclama la complicidad entre el autor y el lector". También que en ese humor estaba "las esencias de lo que hoy denominados novela moderna".

Se declaró "enemigo de la vanidad" que es "una forma de llegar a necio dando un rodeo" y de la que Mendoza cree haberse librado gracias a la literatura. Recogió su premio con "profunda gratitud y alegría" y declarando ser "el que siempre he sido. Eduardo Mendoza, de profesión sus labores".

El Rey le define como «trabajador del lenguaje»

El Rey repasó la trayectoria de "un trabajador del lenguaje" como intérprete , traductor y escritor. Destacó el monarca el "talento y la excelencia que caracterizan la obra de un verdadero artesano del lenguaje" que se define como "un relojero de las frases", ha recordado.

Agradeció Don Felipe la "convivencia natural" del catalán y el castellano en su obra y comparó el humor de Mendoza con el de Cervantes. "Su influencia puede apreciarse claramente en la narrativa e Mendoza cuyos personajes concitan asimismo sentimiento de hilaridad y compasión", dijo don Felipe.

El Ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, glosó la vida y la obra y la trayectoria del galardonado y detectó también como "la sombra de Miguel de Cervantes está presente en toda su obra". Alabó su capacidad para moverse en diferentes registros y su utilización del Humor "cumbre de toda inteligencia literaria"