Martes, 30 de mayo de 2017
La Sierra al día

El solano bajero acogerá la tradicional carrera de gallos el próximo Lunes de Aguas

LA ALBERCA | Los mozos recién casados protagonizarán la peculiar carrera a caballo en el que consiguen cintas suspendidas de una cuerda
Imagen de la carrera de gallos de 2015, año en que se recuperó la tradición. Foto: Rosa Gómez

Tras la tradicional jornada del Pendón, llega la hora de las carreras de gallos. Se trata de otra costumbre local recuperada recientemente que coincide con el Lunes de Aguas y que ha sido recuperada por el Ayuntamiento en colaboración con la Asociación Cultural Cateja Teatro.

Esta fiesta tiene lugar el lunes siguiente al de la celebración del Pendón. En primer lugar, se celebrarán la carrera de gallos. Los 'escancianos', mozos que se hayan casado ese año, montan a caballo para participar en una peculiar carrera. En una de las calles cercanas al solano bajero se situaba un cuerda de la colgaba boca abajo un gallo. Los 'escancianos' cabalgan calle arriba y abajo con la intención de arrancar la cabeza del animal. Esta tradición se perdió con el tiempo y se recuperó en 2015 con motivo de la celebración del 75 aniversario de la declaración de La Alberca como Monumento Histórico-Artístico Nacional. Naturalmente, no se emplean gallos en la actualidad, sino que han sido sustituidos por cintas que los mozos han de conseguir en sus sucesivas galopadas por la calle. 

Los propios escancianos ofrecen a continuación un 'Trago', que es un convite de vino en la plaza Mayor. El vino se reparte en galletas y barquillos; las galletas son ánforas de cobre, y los barquillos vasos de plata. 

Existen varias teorías sobre el origen de esta fiesta, algunas señalan a que está relacionada con la Provisión de la Duquesa de Alba de 1547, y la victoria de las albercanas sobre las tropas portuguesas del Prior de Ocrato. Otra teoría indica que podría deberse a un impuesto de vino que se imponía a pueblos cercanos como Monforte o Sotoserrano por dejar correr libremente el agua de los ríos. Otra teoría señala que puede ser una mezcla de ambos hechos históricos: la Casa de Alba, señora de La Alberca, dejaba correr el agua a cambio de vino, que entregaba a La Alberca agradeciendo su participación en la guerra civil castellana.