Domingo, 22 de octubre de 2017
Las Arribes al día

El Hucho-hucho en el Tormes

Esta especie es todo un símbolo del río Tormes a su paso por Salamanca, tanto que es el primer coto de Castilla y León que agota sus permisos de pesca

En el año 1968, la delegación provincial del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (Icona), después de haber efectuado un exhaustivo estudio del río Tormes desde el pantano de Santa Teresa hasta aguas abajo hacia nuestra ciudad, comprobó que este tramo reunía las condiciones adecuadas para servir de hábitat al Hucho-hucho, una de las especies piscícolas más difíciles de aclimatar, lo que se había intentado anteriormente en otros lugares de España fracasando en el empeño. La aclimatación de esta especie se convertía así en un verdadero reto para el río Tormes.

El hucho o salmón del río Tormes es originario de los tramos medio-alto de la cuenca del río Danubio. La repoblación fue realizada por el Servicio Continental de Caza y Pesca, y así viajaron hasta el aeropuerto de Barajas los señores Jesús Losa y Carlos Mondéjar (DEP), para recoger los 20.000 huevos embrionados que llegaron a Salamanca procedentes de la antigua Checoslovaquia el 14 de mayo de 1968.

De esta cifra, 10.000 fueron depositados en un canal existente a la salida de la minicentral eléctrica del pueblo de Villagonzalo de Tormes, conocida como la central de Mirat. Al día siguiente, festividad de San Isidro, nacieron los primeros huchos en las aguas de nuestro querido río Tormes, desde entonces y hasta la fecha se cumplen 49 años del nacimiento de este emblemático salmónido que no está libre de polémicas entre sus defensores y detractores.

También cabe comentar algunas de las efemérides de este salmónido y que figuran en nuestro recuerdo. En 1976, en el mes de marzo, se capturó un hucho de 14,500 kg, otros de unos 6 kg y bastantes más de 27 centímetros. En el año 1978 una enorme sequía tuvo especial repercusión en el río Tormes, llegándose a cerrar la presa de Santa Teresa con el peligro de desaparición de todos los salmónidos por debajo de su dique. En 1981, para evitar cualquier contingencia como la anterior, comenzó a funcionar el centro Ictiogénico de Galisancho, que albergó reproductores de hucho procedentes del coto de Villagonzalo y truchas procedentes de otros puntos.

Además, comentar que la reproducción de esta especie en nuestro río Tormes se realiza entre finales de marzo y abril, cuando la temperatura del agua alcanza los 10 grados. Los ejemplares de hucho alcanzan la madurez sexual en este río entre los 3 y 4 años de vida, los machos realizan grandes peleas por tener los mejores nidos en las aguas con corriente moderada y lecho de grava, así que la hembra espera, una vez decidido el vencedor, para comenzar la freza que dura entre 3 y 5 días. En este proceso, la hembra deposita unos 1.000 huevos de unos 4,5 a 5.5 milímetros por kilo de peso. Este salmónido llega a resistir temperaturas del agua de hasta 22 grados en verano. Para constatar la evolución de la especie, el primer hucho pescado en Villagonzalo fue el 30 de enero de 1972, y dio un peso de 6.200 kg y una longitud de 83 centímetros.

Para terminar, señalar que en la actualidad la situación del hucho y otros tipos de salmónidos en el Tormes no se puede calificar de boyante, contaminación de las aguas, pesticidas, herbicidas, plaguicidas, graveras, especies depredadoras, minicentrales y saltos, y, como no, furtivos y pescadores extremistas radicales. Es indudable que hay pescadores a los que no les gusta el Hucho-hucho y están en su perfecto derecho. No obstante, en el río Tormes, con sus características especiales, tienen cabida suficiente el hucho y la trucha, lo que hay que hacer es luchar verdaderamente por el río Tormes y devolverle la fuerza vital que siempre tuvo.

Buena pesca.

Por José Ignacio Hernández