Viernes, 28 de abril de 2017
Las Arribes al día

Avaricia disfrazada de rescate. La última piel del Neoliberalismo

El alcalde de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, contesta al último comunicado de Berkeley 
Jorge Rodríguez, alcalde de Villavieja de Yeltes

Hay que reconocer que Berkeley pone de manifiesto algunas realidades de nuestra Comunidad Autónoma, de nuestras comarcas y de nuestros municipios que nos entristecen verdaderamente: la Comunidad de Castilla y León se envejece, se despuebla, apenas hay trabajo para los jóvenes, desaparecen los servicios, cierran los negocios… Es total y absolutamente cierto. Yo, como responsable de la administración local, vivo y sufro de cerca este “aparente” deterioro. Cuando pienso en ese grave problema que ustedes ponen de manifiesto, me pregunto cómo es posible que esos supuestos desdichados vecinos, a los que ustedes tan amablemente quieren “rescatar”, puedan seguir escogiendo los mismos líderes que durante décadas han gobernado esta Comunidad y que son los verdaderos responsables de esta “triste situación”. No nos olvidemos que las políticas de empleo, de desarrollo, de innovación, de educación, de sanidad, de inversión… Son competencia de la Junta de Castilla y León.

Así que he llegado a la conclusión de que en Castilla y León la mayoría de la gente está satisfecha y lleva satisfecha muchísimos años. Así lo ratifican las urnas una y otra vez. No se equivoquen… ¡No somos tan idiotas! Sabemos mantener y defender lo que verdaderamente nos gusta. No vengan a “rescatarnos”. Hemos aprendido a disfrutar de nuestro entorno y no necesitamos su “altruista” ayuda.

Si ustedes fueran un poco más valientes, sinceros y trasparentes dirían algo así: “Hemos venido a enriquecernos todo lo que podamos. Para ello necesitamos muy pocas cosas:

  • Que la Junta de Castilla y León crea que este proyecto es muy rentable y viable (aunque lo rechazara sistemáticamente la Empresa Nacional de Uranio, empresa pública dependiente directamente de dos grandes Ministerios, que contaba ya con una planta de concentrados de uranio muy cerquita de donde nosotros vamos a construir una nueva, para que no cierre la escuela de Retortillo y se vuelva a abrir la gasolinera de Villavieja)
  • Que coincidan el Consejero de Fomento y el de Medio Ambiente para que no tengan que andar discutiendo entre ellos.
  • Que la Confederación Hidrográfica del Duero acabe de comprender que añadiendo varios miles de kilos de metales pesados a las aguas “protegidas del Yeltes y del Huebra” a lo largo de 10 años, los ciprínidos en riesgo crítico de extinción, saldrán más fuertes y resistentes (eso también es fácil porque ellos se están encargando de construir escaleritas y pasitos de peces para que lleguen cuanto antes a disfrutar aguas arriba de los revitalizantes vertidos industriales peligrosos)
  • Que el Consejo de Seguridad Nuclear asegure a los desconfiados vecinos de que los radionucleidos solo son peligrosos si enredas mucho con ellos (como la “Marie Curie” esa, que no sabía lo que hacía… Pero que son totalmente inocuos si no abusas del contacto. Por ejemplo, si respiras muy suavecito, cierras la boca y no bebes, ni te duchas mucho, mucho… No hay ningún peligro)
  • Que nadie recuerde ninguna de las catástrofes que ya han provocado otros excelentes proyectos de desarrollo de comarcas deprimidas como este nuestro y que también contaban con todos los certificados europeos de excelencia, compromiso y responsabilidad.
  • Que la UE siga dictando Directivas-Marco tan bonitas y tan inútiles.
  • Que una buena parte de la prensa provincial se ponga a nuestro servicio para convencer a los ciudadanos de que todos los que se opongan a nuestro inigualable proyecto “no quieren permitir el desarrollo de esta zona tan deteriorada donde apenas es imposible la vida” (eso también es muy fácil porque muchos medios están muy entrenados)
  • Que una buena crisis mundial coincida casualmente con unos extraordinarios precios del uranio que nos aseguren la rentabilidad (precisamente cuando eso ocurrió nuestra avaricia se transformó en unas irrefrenables ganas de rescatar a esta zona tan deprimida)
  • Que nadie se fije en que Saelices el Chico ya tuvo su momento de gloria como este que nosotros ofrecemos y ahora no hay quien lo distinga de Villavieja ni de Retortillo porque está igual de deprimido.    

Si hubieran tenido ustedes un discurso similar a este, yo seguiría sin darles mi apoyo, aunque diría “Si señor…, qué avaricia más elegante”.

Pero de momento, por favor, no nos ayudéis. Dejadnos malvivir agusto. Rescatad a otra comarca deprimida en United Kingdom.

Jorge Rodríguez, alcalde de Villavieja de Yeltes