Sábado, 17 de febrero de 2018

Pizarrales porta con orgullo al Cristo de la Vela desde el corazón del barrio

Devoción para salvar la empinada escalina a su salida de la iglesia de Jesús Obrero, escoltado por la Hermandad del Silencio y junto a Nuestra Señora del Silencio, paso cargado por las mujeres, y La Palabra de Dios, portada por los niños (GALERÍA DE FOTOS Y VÍDEO)
Emotiva y concurrida salida del Cristo de la Vela en Pizarrales. Foto: David Fernández

Emoción desde su salida de la iglesia de Jesús Obrero, y devoción para salvar la empinada escalera portando el paso del Cristo de la Vela, el orgullo de los cofrades de la Hermandad del Silencio y de todo un barrio, Pizarrales, volcado para acompañar a la imagen en su recorrido en esta tarde de Sábado Santo, junto a Nuestra Señora del Silencio, paso cargado por mujeres, y La Palabra de Dios, portada por los niños.

Los colores rojo y negro de sus atuendos lucieron desde la salida de la Parroquia de Jesús Obrero, pasando por Carretera de Ledesma,  Valverdón,  Avenida Villamayor, Plaza de la Fuente, Abajo, Calle de las Úrsulas, Bordadores, Plaza de Monterrey,  El Prior, Plaza Mayor, Plaza del Poeta Iglesias, Quintana, Corrillo, Juan del Rey, Prado, Prior, Bordadores, Cuesta del Carmen, Plaza de la Fuente, Avenida de Villamayor, Valverdón, Carretera de Ledesma e Iglesia de Jesús Obrero. Se trata de uno de los recorridos más largos de cuantos de la Semana Santa, con el acompañamiento musical de la Agrupación Musical Virgen de la Vega y Banda de Música Tomás Bretón.

La Hermandad del Silencio, que reúne a cerca de medio millar de hermanos, es la mejor expresión del sentimiento cofrade del barrio pizarraleño, humilde y entrañable, y sobre todo orgulloso de su Cristo de la Vela.

Junto al Crucificado, desde 1991 desfila Nuestra Señora del Silencio en un paso cargado por mujeres. Dolorosa de estilo castellano tallada por Enrique Orejudo que representa a María volviendo del Sepulcro con la mirada perdida y las manos entrelazadas y vacías, tomando para su vestimenta los colores de la hermandad (rojo para la túnica y negro para el manto). Y portada por los niños de la hermandad, La Palabra de Dios, biblia abierta tallada en madera por Enrique Orejudo en 1988. En la página de la izquierda se muestra la rica ilustración de un calvario y en la derecha el texto “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.

 

Historia

La cofradía, tras su fundación, empezó a buscar una imagen a la que poder dar culto, y tras algun revés, supo de la existencia en la Parroquia de Jesús Obrero de un crucificado había llegado hasta allí desde el Colegio de las Josefinas Trinitarias debido a la remodelación de su capilla. En aquel momento el párroco estaba pensando en trasladarlo a otra parroquia de la provincia cuando se presentó ante él la Cofradía. Explicado su proyecto la imagen fue cedida a la hermandad, que fijó su sede canónica en la parroquia. Al carecer la imagen de nombre se le llamó Cristo de la Vela, al ser el de la primera imagen en que se había fijado la hermandad para venerar.


EN DETALLE

Emblema: Sobre fondo negro se muestra una vela encendida en referencia al nombre de su titular inscrita en una corona de espinas roja.
Hábito: Túnica negra, escapulario bordado con el emblema de la Hermandad y capuchón (hermanos de cirio) y esclavina (hermanos de paso y niños) en color rojo.
Imágenes: Cristo de la Vela, Nuestra Señora del Silencio, La Palabra de Dios.

Fotos: David Fernández