Sábado, 21 de octubre de 2017

Cantaremos las cuarenta o haremos tute de Reyes...

Siria es un laberinto geopolítico donde se tome la decisión que se tome, siempre va tener detractores y partidarios. Utilizando la analogía de una partida de tute, quizás estemos ya al final de las bazas sin puntos,  toca empezar los arrastres para quedarnos sin triunfos,  y es hora de que entren en escena las cartas mayores que serían ya ejércitos de actores regionales o de las grandes potencias,  para acabar la partida, y cantar las cuarenta, o un tute de reyes...

Donald Trump ha bombardedo al régimen sirio en respuesta al supuesto ataque químico de Idlib.. Vladimir Putin, principal aliado de Al Assad, ha convocado a su Consejo de Seguridad por la "agresión contra un aliado de Rusia", afirmando que la acción "daña seriamente las relaciones ruso-estadounidenses". La OTAN responsabiliza del ataque al Gobierno sirio, y ha condenado consistentemente el continuo uso por parte de Siria de armas químicas como una clara violación de los acuerdos y las leyes internacionales.

 

El Gobierno ruso ha pedido una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para analizar "esta agresión ilegal a un estado soberano". Para el Kremlin, la acción militar de EEUU pretende desviar la atención de la situación en Mosul, donde fuerzas iraquíes apoyadas por la coalición internacional que lidera Estados Unidos desarrollan una ofensiva para expulsar al Estado Islámico. "Como resultado de las acciones, entre otras de la coalición liderada por EEUU, mueren cientos de civiles inocentes y aumenta la catástrofe humanitaria", denuncia Rusia.

 

El objeto de la primera acción militar directa de EEUU contra el régimen de Al Assad ha sido un bombardeo contra la base aérea siria desde donde se llevó a cabo el ataque químico. El presidente pidió a las "naciones civilizadas" que se unan a Washington "para intentar poner fin a la carnicería y el derramamiento de sangre en Siria", justificando la ofensiva como la única opción ante las acciones llevadas a cabo por el régimen de Damasco. "Todos los intentos de cambiar el comportamiento de Al Assad han fallado y fallaron de manera estrepitosa. Como resultado, la crisis de refugiados se está agravando y la región continúa desestabilizándose, amenazando a Estados Unidos y a sus aliados", afirmó el Presidente Trump.

 

El ataque se produce cuando figuras clave de la Administración Trump están siendo investigadas por sus contactos con rusos durante y después de la campaña. El presidente se enfrenta a muchos problemas en el Congreso y esta acción le aporta mucha credibilidad. También aprovecha el momento de debilidad de Rusia después del atentado de San Petersburgo. La comunidad internacional por su parte ha estado de acuerdo en la medida que han tomado los EEUU de momento. Europa, no cabe duda, ve con ansiedad la creciente crisis de los refugiados como una gran amenaza a su estabilidad que necesita una solución rápida.

 

A partir de estas informaciones que conclusiones podemos extraer. En primer lugar que Trump ha puesto su primera carta encima de la mesa, un arrastro, para ver cuántos triunfos tienen sus oponentes, y para hacer su primera baza. En segundo lugar ello da pie a poder repartir zonas de influencia y de poder. No es baladí que el ataque se produjera y se dirijiera en compañía del Presidente de China. ¿Vamos camino de una política de protectorados, o como se dice ahora nuevas zonas de influencia, en Oriente Medio? La respuesta podría ser afirmativa, para que Rusia se quede con Siria, los EEUU pueden pedir que lo que pasé en Irak es de su cuenta y riesgo, y de forma colateral con los Kurdos. Irán se tendrá que plegar a lo que le diga Rusia, y los países de Golfo una vez más a lo que digan los EEUU.  Una manera rápida y brutal de poner las cartas sobre la mesa, enseñando sus triunfos...

 

En cuanto al lejano Oriente el Presidente Chino ha podido ver lo rápido que Trump puede apretar el botón de sus misiles. Cosa que el Presidente chino quizá tenga más difícil de poder hacer, y por lo que parece está dejando la iniciativa a Trump respecto a Korea del Norte.  Una carta más en la partida de Korea del Norte donde Trump no va a renunciar a hacer su baza. El mayor desarrollo del lejano Oriente pasa por la democratización de korea del Norte, para activar las comunicaciones terrestres entre China, Rusia y Corea del Sur.

 

Cada presidente norteamericano ha tenido su guerra desde hace varios mandatos, y Trump no va a ser de menos. Tampoco perjudica mucho la acción a Rusia que da alas a Moscú para atar más en corto al gobierno de Siria, y privarle de su capacidad de libertad. Lo que sí está claro que la recuperación económica, y creíble de occidente pasa por arrastrar, y echar todos los triunfos en la partida de tute que se juega en el mundo entre los EEUU, Rusia, Europa y China, el que haga más bazas y más puntos ganará. ¿Quién sabe si hasta alguno cantará las cuarenta o hará tute de reyes?