Lunes, 24 de julio de 2017

Sobre las ofensas al sentimiento religioso

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Ando yo dándole vueltas a eso de las ofensas al sentimiento religioso, y no le encuentro ni pies, ni cabeza; ni cola, ni pescado. Y es que, por el mero hecho de reafirmar la unicidad de su verdad, cualquier religión ofende a las demás, puesto que niega la veracidad de las creencias ajenas.

Así, mientras el catolicismo siga afirmando que es la única fe verdadera, supongo que se mostrarán molestos los musulmanes, los judíos, los ortodoxos… convencidos como están, de que no es cierto, porque creen que la única Fe es la suya.

Así las cosas, no termino de entender el revuelo que se monta cuando alguien afirma que el cristianismo es invento chino (o judío, según se mire), ni acabo de ver la razón de que se ofendan alegando “sentimiento religioso” si ellos niegan la verdad de los otros (incluida la verdad de la ciencia).

Si me siento impotente al evaluar el tema según parámetros filosóficos, no veáis cómo bulle mi cabeza cuando traslado la cuestión a lo jurídico, porque terminan de inventarse un delito subjetivo, que tiene el color del mirar del juez de turno, con lo que la indefensión es absoluta. Y eso, me dijeron una vez, en un estado de derecho es inconcebible.

Vamos, que me ofende que se ofendan los que se sienten ofendidos por el sentimiento religioso. Me ofende, y me toca las narices, por decirlo de manera que lo entienda todo el mundo.