Jueves, 29 de junio de 2017

Depresión@incapacidad

Muchos son los españoles y, sus familias, las que sufren el problema de la Depresión. Según la OMS, que celebró el día internacional de la Salud hablando de Depresión, refiere que en el 2020 será la segunda causa de incapacidad porque afecta a personas de cualquier edad y condición o clase social y, porque supone una  causa  importante de años de vida perdidos ajustados por discapacidad.

Se trata de un problema de Salud que puede prevenirse y para el que se dispone de tratamientos eficaces; pero existen pacientes que no están bien tratados por la falta de adherencia y un seguimiento adecuado del tratamiento; aspecto trascendente porque se trata de una enfermedad recurrente, después del primer episodio. Esta situación es menos frecuente en los países con Sistemas Sanitarios como el español y, en los países desarrollados.

El contexto social y, las condiciones de vida de la Sociedad actual constituyen un caldo de cultivo propicio para que los individuos más sensibles y vulnerables, por sus factores neurobiológicos, psicológicos y socioeconómicos, tengan más probabilidades de padecer una Depresión. Estos factores se ven aumentados por la compleja vida social actual en donde las personas con antecedentes familiares, pensamientos negativos, expectativas pesimistas y distorsiones cognitivas tienen una alta probabilidad de contraerla.

A este caldo de cultivo, hay que añadirle el mundo virtual y, el espejismo tecnológico, aspecto que supone un mayor aislamiento y una mayor posibilidad de exclusión social al reducir la inmunización frente a las relaciones interpersonales y sociales y, que conllevará un aumento de este problema en grupos de edades más jóvenes. Esta situación es la que quiere poner de manifiesto la OMS y, por la que trata de concienciar a la Sociedad, a los profesionales y a las Autoridades Sanitarias para que tomen medidas que reduzcan su incidencia y prevalencia, dado que se trata del trastorno psicobiológico más frecuente y, que va en aumento.

Como ante cualquier problema de Salud Pública existen dos estrategias preventivas, una poblacional o de masas, que consiste en identificar los factores de riesgo asociados a la depresión y, tratar de controlarlos mediante la Educación para la Salud mejorando las habilidades sociales y de comunicación, la gestión de las emociones y la autoestima. Y otra, oportunista o individual, detectando a los pacientes de alto riesgo, aquellos que tienen más dificultades para adecuar el ánimo a las exigencias y retos de la vida por factores genéticos y ambientales, como ocurre en jóvenes con antecedentes familiares, con consumo de sustancias y con trastornos mentales. Esta estrategia es la que se lleva a cabo en la Atención Primaria y en Salud Mental.

En mi opinión, se trata de una enfermedad multifactorial frecuente en nuestra Sociedad, con métodos diagnósticos que permiten identificar a los grupos de riesgo y, tratamientos efectivos para los pacientes que la padecen. Por tanto, hay que tener confianza en el Sistema Sanitario y, en sus profesionales cuando se padezca y, sobre todo, hay que llevar a cabo una vida saludable en lo físico y, en el aspecto social mejorar el bienestar psicológico y emocional para tener mayores posibilidades de evitar y , prevenir la depresión.

 

JAMCA