Viernes, 21 de julio de 2017
Ciudad Rodrigo al día

Los responsables del Cipríber aseguran que no habrá derribo de pesqueras en la 1ª fase de actuaciones

CIUDAD RODRIGO | En la documentación colgada el pasado octubre en el Perfil del Contratante se hablaba de demoliciones parciales

Representantes políticos de distintos municipios de la provincia así como algunos particulares asistieron en la mañana del viernes en el Teatro Nuevo Fernando Arrabal de Ciudad Rodrigo a una sesión informativa sobre el proyecto Cipríber, la iniciativa puesta en marcha para recuperar y proteger las poblaciones autóctonas endémicas de ciprínidos de los ríos de la Red Natura 2000 del suroeste de la provincia de Salamanca (Águeda, Yeltes, Huebra y Uces, además del Alagón y el Cuerpo de Hombre en la zona de Béjar).

Según se explicó la sesión, el proyecto –que tiene un presupuesto de casi 2,5 millones de euros, cuyo 50% lo aporta la Unión Europea- se puso en marcha al observar el “declive” de esas poblaciones endémicas –es decir, las propias de estos ríos- como son el calandino, la colmilleja, la boga del Duero o la sarda común.

En los estudios realizados dentro del proyecto Cipríber –que va a entrar en su 3ª temporada-, se han encontrado hasta 15 especies diferentes en los ríos de la cuenca, 11 de las cuales son endémicas. De esas, hay 3 que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.

A la hora de presentar el proyecto ante Europa, el objetivo principal de la intervención eran los obstáculos naturales que había en los cauces. Sin embargo, una vez se pusieron a trabajar, vieron que “la mayor amenaza para la conservación de las especies endémicas” eran las especies invasoras como el percasol o el lucio, que llenan los tramos bajos de los ríos, lo que hizo que se reorientase el proyecto.

Según se explicó en la jornada, la presencia de las especies invasoras se ve favorecida por los obstáculos naturales, en torno a los cuales va a comenzar este mismo mes de abril una intervención en 20 pesqueras (repartidas entre los ríos mencionados más arriba), con el objetivo de mejorar la “conectividad longitudinal de los ríos”, o lo que es lo mismo, que los peces se puedan mover “más libremente”.

Pese a que en la documentación colgada en el Perfil del Contratante de la Confederación Hidrográfica del Duero el pasado mes de octubre se hablaba como actuación en estas presas de ‘Demolición parcial y rampa’, en el acto de la mañana del viernes Carlos Marcos, de la Confederación Hidrográfica aseguró que “no se va a demoler ninguna presa; no es el interés derribar ninguna presa ni molino, además Europa anima a proteger el patrimonio hidráulico”. Según aseguró, lo que se va a hacer en esas 20 pesqueras es construir “rampas para peces”.

En una segunda fase, cuyo proyecto está en redacción, sí se podrían producir “demoliciones de azudes en el Duero”, según la información adelantada en la mañana del viernes.

Por otro lado, el proyecto Cipríber también plantea la cría de peces en cautividad en la piscifactoría de Galisancho donde, a los espacios habituales para truchas y luchos, se unieron otros estanques para especies de ciprínidos: bermejuela, calambino, boga del Duero o colmilleja.

La cría en esta piscifactoría se hace “con un enfoque natural” dando muy buenos resultados en especies como la bermejuela o la colmilleja, mientras que no ha tenido ninguno en otras como la boga del Duero, que se va a intentar seguir reproduciendo en cautividad, aunque hormonando.

El objetivo es echar esas especies criadas al lugar de donde fueron extraídos ‘sus padres’, aunque para ello se va a esperar a que el Museo de Ciencias Naturales concluya la elaboración de un Atlas Genético de Ciprínidos en el que está trabajando.

El proyecto Cipríber tiene un eje complementario de educación ambiental, que se está llevando a cabo con niños de 3º a 6º de Primaria y de 1º y 2º de la ESO de los colegios e institutos del área de influencia del proyecto, en los cuales se están realizando talleres además de visitar los ríos. Según apuntó su responsable, Mabel, de la Fundación Patrimonio Natural, al igual que se conoce ampliamente la problemática del lince ibérico, estas sesiones tienen como objetivo difundir la problemática de los ciprínidos.

Como parte final de la sesión, hubo una ronda de preguntas por parte de los asistentes, interviniendo representantes de los Ayuntamientos de Yecla de Yeltes, Villavieja de Yeltes, San Felices de los Gallegos o Béjar.