Martes, 30 de mayo de 2017

Así a Pagola como a Freire, amén

 

Ambos tienen muchas cosas en común, en línea de de radicalidad humana y cristiana, pero les une también el hecho de haber sido vetados por una institución eclesiástica, que ha impedido que reciban un Doctorado Honoris Causa:

Paulo Freire elaboró en su tiempo una ejemplar pedagogía de la liberación desde los oprimidos, tomando a Jesús de algún modo como referente esencial de una enseñanza al servicio de la plena humanidad, partiendo desde los marginados, pobres y excluidos. Así lo he podido comprobar al ocuparme del método y camino de educación de Jesús Maestro (cf. imagen 3)

José Antonio Pagola está desarrollando una visión también ejemplar de la experiencia liberada y liberadora de Jesús, al servicio de la maduración cristiana, en un mundo donde a veces la misma iglesia corre el riesgo de ponerse de parte de una casta de poder establecido, sin contar con marginados, pobres y excluidos.

Ciertamente, los "promotores" del veto tenían sus razones, tanto el año 1985 (caso Freire), con la dolorosa negativa del Vaticano y del episcopado hispano a concederle un Doctorado Honoris Causa, como el año 2017 (paso Pagola), con negativa del obispo de Vitoria, que sigue pensando que la propuesta de Pagola siembra desconcierto y división en una Iglesia en la que todo debe hallarse bien atado desde una dictadura ¿ilustrada? de tipo religiosa, porque la Iglesia que son ellos piensa por todos, y los demás que son tan Iglesia que no piensen.

Hay una línea clara (es decir, muy oscura) que va de un caso al otro. Creíamos que los problemas del año 1985, con el "cerrojo" de la Cong. de la Doctrina de la Fe a la Teología de la liberación en la versión pedagógica de P. Freire habían pasado (¡Freire, el más hondo pedagogo criatiano del siglo XX, un nordostino de Brasil que pasó hambre de niño, y que quiso que nadie más la pasara, por humanidad, por evangelio, por educación!).

Entonces (años 1984/1985 con los documentos "contra" la liberación), con J. Ratzinger al frente de la Congregación se tenía miedo a una posible lucha armada, no sólo a la filosofía/sociología de clases (pero no de castas), sino al mismo camino de una humilde pedagogía de liberación, al servicio del pan fraterno y la cultura abierta a la comunión de todos los hombres mujeres, con inspiración cristiana.

Pero, a pesar del Papa Francisco, el caso continúa en este "glorioso" 2017 (al menos en Vitoria y en su entorno), pues a ciertos obispos les "molesta" la pedagogía catequética y teológica de J. A. Pagola, que quiere abrir para todos el camino de Jesús.

Dos casos paralelos

A Paulo Freire le propuso como Doctor Honoris Causa la Facultad de Pedagogía de la Universidad Pontificia de Salamanca, y el claustro universitario ratificó su propuesta, en los años ochenta del siglo pasado, pero se opuso el “Episcopado Español” ("patrono" la Universidad Pontificia), por orden de la autoridad superior del Vaticano, que, en aquellos momentos (¿cómo en estos?) se oponía a una verdadera liberación de fondo evangélico, a una “democratización” de la enseñanza, en fraternidad, desde los pobres.

(Para una historia de aquel increíble veto vaticano y episcopal, por el que tanto sufrió el prof. J. Sans Vila, promotor del doctorado frustrado, cf. A. García Madrid,TRES CONFERENCIAS DE FREIRE Y UNA CHARLA ... - UPSA
summa.upsa.es/high.raw?id=0000029795&name=00000001.original.pdf...pdf

Fue una ocasión perdida, un gesto de miedo e incluso de “violencia” en contra de una Facultad que tenía entonces gran renombre. Los responsables de “animar” la enseñanza cristiana (y la vida de la Iglesia) tuvieron miedo de ratificar la trayectoria del que era, quizá, el más claro representante de una educación de fondo cristiano; así perdieron no sólo su rumbo frente a los poderes establecidos.

Salió perdiendo la Iglesia en su conjunto, y en especial la facultad de Pedagogía de la Universidad Pontificia, que desde entonces ha venido languideciendo (a pesar de que el año pasado, 2016, ha presentado un curso monográfico sobre Paolo Freire, a través de la cátedra S. José de Calasanz).

A José Antonio Pagola le acaba de proponer como Doctor Honoris Causa la Facultad de Teología del Norte de España, con sede en Vitoria. Pero el obispo de la ciudad ("patrono"de la facultad) le ha vetado, por miedo a las consecuencias que ese gesto podría tener (con el visto bueno de los obispos de su entorno: San Sebastián y Bilbao), como acaba de contarnos Xabier Larramendi en “Noticias de Guipuzcoa” (cf.
http://www.periodistadigital.com/religion/diocesis/2017/04/03/elizalde-veto-el-nombramiento-de-pagola-como-doctor-honoris-causa-de-la-facultad-de-teologia-de-vitoria ).

También en este caso estamos ante un caso de partidismo, de miopía y miedo. Evidentemente, se puede disentir académicamente de algunas proposiciones del la enseñanza de J. A. Pagola, pero él ha sabido presentar un tipo de cristianismo fiel a los principios del evangelio, y sus libros están siendo traducidos a gran parte de los idiomas cultos del mundo.

El Obispo de Vitoria aparece así como “pastor” medroso de una parte de su Iglesia, y no ha sabido ver la novedad de la obra de Pagola, o no ha querido reconocerla porque, como en el caso de P. Freire, el evangelio fuerte, al servicio de la comunión y libertad, de la educación en conciencia y transformación personal, desde la vida de Jesús, puede ser peligroso frente a cierta “institución instituida”.

Para quien quiera seguir leyendo, ofrezco a continuación una semblanza de P. Freire y de J.A. Pagola, tomada de mi Diccionario de de Pensadores Cristianos. A P. Freire no puede decirte en este mundo ya nada, pues sigue educando en el cielo de Dios a los niños y excluidos de la buena sociedad. A Pagola sólo puedo decir Zorionak, estás en buena compañía con Paolo Freire, que seguirá sonriéndose desde su altura.

FREIRE, PAULO (1921-1997).

Pedagogo y filósofo cristiano de la educación, natural de Brasil. Ha concebido y ha puesto en marcha un poderoso método de concientización y elevación cultural de las masas analfabetas y empobrecidas del tercer mundo. Ha trabajado no sólo en Brasil (donde su proyecto ha sido muy discutido, aunque en el fondo ha impulsado muchos programas de alfabetización), sino en otros muchos países, tanto del Primer Mundo como del Tercer Mundo.

Su proyecto educativo pone de relieve las posibilidades humanas de creatividad y libertad, que es capaz de expresarse en medio de politico-económicas y culturales opresivas. Así ha querido descubrir y aplicar soluciones liberadoras a través de la interacción y la transformación social, gracias a un proceso de “concientización”, que capacita al pueblo para volverse gestor de su propia identidad y de su desarrollo.

Su sistema de educación se funda en una filosofía y en una práctica social en la que influyen experiencias e incentivos de diverso tipo, desde el cristianismo hasta la filosofía personalista, desde el existencialismo hasta el marxismo humanista. Él aparece así como un “místico” de la educación liberadora, en la línea de Jesús, que enseñaba a pensar a la muchedumbre oprimida de Galilea, a través de una especie de alternativa sapiencial, que se oponía a la visión más opresora de los escribas oficiales. Sus obras han sido traducidas a más de 18 idiomas y se siguen utilizando como base de un proyecto integral de liberación.

Más de 20 universidades (entre ellas, algunas católicas) han concedido a P. Freire un Doctorado Honoris Causa, por su aportación didáctica. De un modo significativo, algunas iglesias e instituciones cristianas han respondido de manera ambigua al proyecto de P. Freire. Así, por ejemplo, las autoridades eclesiásticas impidieron que la Pontificia de Salamanca (España), le nombraran Doctor Honoris Causa, por pensar que su proyecto iba en contra del Ideario de Educción Católica (de lo cual soy testigo).
Entre sus obras, traducidas al castellano: Alfabetización, lectura de la palabra y lectura de la realidad (Barcelona 1989); Cartas a Guinea-Bissau: apuntes de una experiencia pedagógica en proceso (Madrid 1978); Educación y acción cultural (Madrid 1979); La importancia de leer y el proceso de liberación (Madrid 1984); La naturaleza política de la educación: cultura, poder y liberación (Barcelona 2001); Pedagogía del oprimido (Madrid 2008); Pedagogía y acción liberadora (Madrid 1979).

(Pikaza, Diccionario de Pensadores Cristianos, Verbo Divino, Estella 2010, 318-319).

PAGOLA, JOSÉ ANTONIO (1937- ).

Exegeta y teólogo católico vasco. Ha estudiado en la Universidad Gregoriana, en el Instituto Bíblico de Roma y en la École Biblique de Jerusalén. Desde el año 1967 ha sido profesor en el seminario de San Sebastián y en la Facultad de Teología de Vitoria, dedicándose después a labores pastorales (hasta el año 2000).

1. Vida y obra. Punto de partida. Pagola empezó siendo profesor en el Seminario de San Sebastián y en la Facultad de Teología de Vitoria desde 1967, pero pronto tuvo que dejar su labor de profesor, para dedicarse a la pastoral directa, con trabajos al servicio de la formación sacerdotal (seminario) y, sobre todo, de la animación de la diócesis de San Sebastián, de la que fue Vicario General, con el obispo J. M. Setién. Durante esos largos años (del 1970 al 2000) mantuvo un contacto estrecho con la realidad espiritual, cultural y social de su entorno, en Euskadi y en el conjunto de España, reflexionando con profundidad y cercanía, desde la raíz del evangelio, sobre la dieron por entonces. Pocos han conocido mejor los valores, problemas y necesidades de los hombres y mujeres, desde sus diversas perspectivas, partiendo de una sociedad tan intensa, difícil y creadora como la de su diócesis.

En esos años escribió numerosos cuadernos o folletos divulgativos, sino también diversos libros de iluminación bíblica y pastoral, que le convirtieron en uno de los intelectuales más conocidos del pensamiento cristiano en lengua castellana.

(a) Publicó cuadernos o folletos de formato pequeño, editados por su diócesis (Idatz, San Sebastián), dedicados a los problemas inmediatos del momento: Retiros espirituales y reflexiones sociales, apostolado carcelario y pastoral de los enfermos, comentarios litúrgicos y textos de animación social etc.

(b) Publicó varios libros menores, editados básicamente por PPC y por SM (Madrid), desarrollando en ellos, en línea de apertura al gran público, algunos de los temas básicos de la discusión cristiana del momento: Sentido de la vida y Resurrección de los muertos, Ética de la paz y Evangelización de la enfermedad; de esa forma quiso ser un teólogo del pueblo, siempre en contacto directo con los problemas de la realidad.

(c) Publicó finalmente algunas obras mayores, que han aparecido Sal Terrae (Santander): La Eucaristía, experiencia de amor y de justicia, 1990; Acción pastoral para una nueva evangelización, 1991; Creer en el Resucitado, 1992; Fidelidad al Espíritu en situación de conflicto, 1995.

2. Un libro sobre Jesús, un debate abierto. Con la renuncia de su obispo (Mons Setién), el año 2000, J. A. Pagola tuvo oportunidad de volver de lleno al estudio de la historia de Jesús. Pudo prescindir de las actividades administrativas y comenzó unos años de pastoral especializada y de enseñanza centrada casi exclusivamente en la figura de Jesús como hombre de Dios y hermano de los hombres. Resultado de siete largos años de esfuerzo y de su larga experiencia anterior ha sido su libro: Jesús. Qproximación histórica (Madrid 2007), que ha causado un debate teológico poco habitual en España. Éste es un libro importante en sí, pero también por la polémica ulterior, que le ha situado a lo largo casi dos años (2008 y 2009) en el centro de un debate que ha marcado la vida y pensamiento de la iglesia católica en España. El principio del debajo lo marcó el Boletín de la diócesis de Tarazona (Diciembre 2007), donde se publicó una nota firmada por el obispo, D. Fernández, y unos trabajos escritos por algunos teólogos vinculados a la Comisión de la Doctrina de la Fe de España (J. Rico, → J. A. Sayés, J. M. Iraburu), que ponían serios reparos al libro, desde el punto de vista de la tradición católica: Pagola habría negado o silenciando algunas afirmaciones básicas del dogma católico sobre la divinidad de Jesús, apareciendo de algún modo como arriano, en la línea condenada por los concilios de Nicea, Éfeso y Calcedonia.

No quiero recoger aquí la controversia posterior que ha suscitado ese libro. Éste es un tema que recojo en mi Diccionario de los Pensadores Cristianos, Verbo Divino, Estella 2010, 688-694))

Actualmente, ese debate sobre la ortodoxia de J. A. Pagola parecía resuelto, con diversas notas que vienen el mismo Vaticano, con el Papa Francisco al fondo de ellas. Pero el obispo de Vitoria no se ha enterado de ello… y será para su contra, y para mal de su diócesis de Vitoria y de la Iglesia del Euskadi, y de muchos países del mundo.

Aquí sólo quiero recordar que cuando me pidieron que preparada una serie de comentarios del Pacto de las Catacumbas (Verbo Divino, Estella 2015), desde instancias cercanas al mismo Vaticano, me dijeron buscara los colaboradores que juzgada más oportunos, pero que no me olvidara en modo alguno de J. A. Pagola, cosa que hice, como podrá ver quien lea el libro