Miércoles, 25 de abril de 2018

Reducción al absurdo… en la que parece que vivimos

Hay medios que, de plano, se llenan de encabezados como “Tremendo zasca”, “Follón en Twitter”…  Uno usa las redes (vean acá abajo), pero qué quieren, se pone triste cuando lee ciertas cosas…

En México, una mujer denunció a un taxista por gritarle “guapa” desde su vehículo; aunque hay piropos graciosos, entiendo que nadie tiene derecho a invadir el espacio de nadie… Si quieren conocer el caso, la mujer se llama Tamara de Anda… Eso sí, después de ver el video, nada que objetar a la denuncia de la señora… pero su forma de hablar hace que todo el hecho me parezca una búsqueda de sus 15 minutos de fama… O una manera de mostrar sus habilidades en el manejo de redes sociales. Probablemente esté equivocado.

 

En España, para ser parejo, supe que quieren abrir un Hooters –restaurante de comida rápida que se caracteriza por estar atendido por meseras –camareras– en patines, vestidas con pantaloncito corto y camiseta de generoso escote–, en vez de no ir, para que quiebre por falta de negocio, parece que se inició un movimiento para que no lo abran, en vez de que vigilar que se apliquen las leyes pertinentes (que nadie esté ahí obligada, que nadie haga lo que no quiere hacer). En mi patriarcal experiencia en uno de esos deleznables establecimientos, he podido ver, a veces, partidos de rugby, porque también resulta que son lugares llenos de pantallas de tele que pasan deportes… que no pasan en otros sitios mucho más decentes, donde solo explotan a los trabajadores, pero sin sexismo.

 

Este tipo de noticias ocupa cada vez más espacio… Hay medios que, de plano, se llenan de encabezados como “Tremendo zasca”, “Follón en Twitter”…  Uno usa las redes (vean acá abajo), pero qué quieren, se pone triste cuando lee ciertas cosas…

 

Dice el feminismo, o un sector de él, o un sector de las mujeres que escriben poesía, que ellas son poetas, y así debemos decirles, porque “poetisa” es una palabra que implica minusvaloración, o sea, que, en algún recoveco de la historia, se decidió, o alguien decidió, que poetisa significa señora cursi que hace versos cursis, o algo así (no estoy inventando el argumento); por ello, me pregunto: si a las mujeres que escriben poesía, sobre todo a las buenas, debemos decirles poetas,

¿a Pavlova deberíamos decirle bailarín…? ¿Y a Alicia Alonso?

¿A Madame Curie, científico?

¿A Margaret Thatcher, político?

 

Este tipo de argumentos parece cada vez más extendido y, a la vez, cada vez se usa menos el diccionario…

Parece que también los filólogos, y las filólogas, somos patriarcado.

@ignacio_martins

https://www.facebook.com/ignaciomartinescritor

www.ignaciomartin.com

nachomartins (Instagram)