Sábado, 24 de junio de 2017

Doctor Google

“La investigación de las enfermedades ha avanzado tanto, que cada vez es más difícil hallar alguien totalmente sano”

ENTRE PUENTES

 

DOCTOR GOOGLE

Los presagios de los hipocondriacos de siempre cuentan hoy con un aliado para sus “diagnósticos”. Internet y sus buscadores constituyen la principal herramienta de los pacientes que llegan a las consultas con la lección aprendida, y el dibujo de su anatomía fotocopiado en un folio, - por si acaso hay que mostrarlo y darle una lección al médico.

“¡Hipocondriacos del mundo, uníos!”, en un foro donde se cuentan sus penas, todos aquellos que se notan algo raro, cualquier día a cualquier hora, y se tiran como locos a buscar soluciones a los síntomas que le causan cierto malestar o desasosiego, la mayoría de estas alarmas; luego no son nada, pero no puede sustraerse a comprobarlo  por sí mismo. Semejante reclamo de este foro de internet,  ha congregado a miles de personas, con una exagerada preocupación por su salud y una exquisita sensibilidad para interpretar las mínimas señales que les envía su cuerpo como signo de amenaza.- Uno de ellos confiesa haber atormentado a su medica de cabecera, convencido de tener “tres  tumores distintos y en lugares diferentes”, La medica – según cuenta el propio interesado-, tras investigar y revisar el historial y la información, también salida de la red y bregar entre la nutrida terminología clínica dominada por su paciente, consiguió sacar algo en claro y le receto ansiolíticos-.

Son los hipocondriacos de toda la vida capaces de sentir como propios los síntomas de la enfermedad de un amigo, un vecino, un familiar, pero más sofisticados. Sus sospechas, cuentan hoy con un aliado de lujo: Internet y sus buscadores, Google, es el favorito. “-Estas personas no son una creación de la tecnología, siempre han existido, pero ahora lo tienen más fácil. Hace unos pocos de años, los hipocondriacos más ilustrados invertían en alguna enciclopedia médica, que describía casi todas las enfermedades y sus tratamientos. Esos libros eran su refugio y alimento”. Pero ahora se teclea en Google y este habla. Las respuestas pueden ser infinitas aunque de fiabilidad variada. El resultado; una persona apabullada por información más o menos científica, que llega a una consulta con un criterio formado acerca de su padecimiento y que prácticamente sólo busca en el facultativo una segunda opinión para confirmar lo que el ya cree saber.

Aunque la hipocondría suele generar algunas burlas, es un verdadero infierno para quien lo sufre. “-La sensación de estar enfermo se vive con angustia y ansiedad y pueden recibir cierto rechazo por parte de los médicos”- Un hipocondriaco total- entra en una espiral interminable de consultas y comprobaciones medicas hasta que encuentra una respuesta que le tranquiliza. Pero la paz solo dura hasta la próxima señal perturbadora, y vuelven a desarrollarse la inquietud y llegan las preguntas, es decir a vivir en ese círculo infernal. Sin embargo, más que hipocondría- según los médicos-, lo que suele verse a diario en las consultas es el trastorno- somatoforme-. Así llaman en medicina a la expresión de ansiedad a través de múltiples síntomas físicos- “Lo sufre un alto porcentaje de la población”. Y por tanto es esencial demostrarle al paciente que el temor y la ansiedad son el problema, no esa enfermedad oculta que nadie encuentra.

Lo cierto es que parece demostrado, que las indagaciones sobre enfermedades y medicamentos, son de las más frecuentes en los buscadores de la Red. Quizá sea ese desmedido interés, junto a la abundancia de recursos de la industria farmacéutica- patrocinadora de  muchos portales sanitarios-, lo que genera una desmesurada información médica, seudomedica, interesada, seria, alarmista, y en no pocos casos se puede decir que milagrosa. Para los excesivamente angustiados por su salud, navegar entre tanta marea informativa puede generar más ansiedad, se procesa una información sesgada, y te quedas con todo lo que genera temor, y olvidas toda la que te pueda tranquilizar… Pero también es cierto- que pocos escapan a rebuscar en las recetas del doctor Google- Yo el primero... Tu

 

                Fermín González Salamancartvaldia.es                blog taurinerías