Lunes, 27 de marzo de 2017

Un problema anunciado

La edad de jubilación de los españoles pasará de los 65 a los 67 años. Lo normal, en un país con las oportunidades y los recursos del nuestro, sería que de los 65 años pasara a los 63, pero para eso hay que tener gobernantes responsables, más interesados en cumplir con sus obligaciones que en ganar elecciones, más dispuestos a servir al pueblo que a servirse de él, y no es el caso.

    Durante muchos años, tanto los gobiernos de un lado como los gobiernos del otro, han promovido la jubilación a los 50 y pocos años, y  los beneficiados de sus leyes eran siempre los que tenían derecho a pensiones altas, nunca favorecían a los que solo podían acceder a pensiones mínimas. A la vez que hacían pensionistas con altas pensiones en edad de trabajar, tanto los gobiernos de un lado como los gobiernos del otro, destruían puestos de trabajo, inventaban contratos basura y bonificaban cotizaciones. Si tenemos en cuenta que el sistema de pensiones solo puede ser viable si estas se pagan con el dinero de las cotizaciones de los trabajadores, ¿pensarán que aumentando un par de años la edad de jubilación resolverán el problema? Desde luego que no, resolverlo no les va a ser tan fácil como crearlo, y ellos lo saben muy bien; quizá por eso muchos de ellos han optado por asegurarse el futuro desvalijándonos.

   A estas alturas del problema la solución solo puede venirnos de las autoridades europeas, cuando desde Bruselas se obligue al gobierno de turno a acabar de una vez con esta tómbola de contratos laborales en la que, se tengan las papeletas que se tengan, solo nos pueden tocar tres cosas: que malvivan los trabajadores, que se trabaje cada vez peor y lo que a nadie parece preocuparle, que los nuevos trabajadores no generen derecho a pensión. ¿No será esta la fórmula que han elegido para acabar con el actual sistema? De lo contrario, lo que lleva años siendo un problema anunciado, no tardará en ser un problema de verdad, porque los jóvenes que quieran vivir de su trabajo, realizarse profesionalmente y cotizar en condiciones para cobrar pensión el día de mañana, tendrán que hacer maletas y largarse, y los pensionistas, sobre todo los de pensiones mínimas, tendrán que empezar a buscarse algún trabajillo que les permita llegar a fin de mes.