Viernes, 18 de agosto de 2017

Conciliación en el deporte de fútbol sala femenino

Empiezo agradeciendo la oportunidad de poder educar también aprovechando el ámbito del deporte que considero muy importante. Me parece que tendría que haber más recursos para el deporte escolar y para los técnicos y entrenadores porque hay mucho en juego y en los club ya hay otros intereses que priman sobre los educativos.

El equipo de chicas de fútbol sala tuvo un problema con otro equipo que en el primer partido las ganaron por paliza y como público en otro, vertieron insultos de índole intolerante: “ Negra, fracasadas, inútiles, etc”. Las nuestras evidentemente no son santas y también contestaron.

Lo pusimos en conocimiento de los responsables oportunos y tomaron la sabia decisión de jugar el siguiente  partido. Evidentemente en los dos equipos se trabajó con las chicas y el segundo partido fue una maravilla. Estaban todas súper motivadas en bonito, empataron a cuatro y cada vez que caían se ayudaban a levantar, compitieron valientemente, animamos desde las gradas, se jugó a ganar con respeto, se esforzaron dándolo todo y superándose, se dieron la mano al final afectuosamente.

Lo fácil hubiera sido no jugar el partido, también podemos decir que hicimos sesiones de coaching, de terapia constructivista sistémica y centrada en soluciones, etc. Pero quiero resaltar que se puede educar en caliente, ayudarles a controlarse cuando están en estado de excitación y nerviosismo, trabajar la tolerancia a la frustración cuando fallan o pierden, tener espacios de integración y convivencia, hacer trabajo en equipo, trabajo cooperativo, etc.

Por todas estas razones y muchas más, considero que se debe potenciar más el deporte escolar, pagar más a los responsables para que puedan tener mejor formación y más dedicación, etc. Está claro que lo importante es que participen muchas niñas y sea una herramienta para la salud física, mental y social. Evitar con psicología indirecta obesidades, problemas relacionales, etc. Pero considero que también se debe competir sanamente, dando lo mejor y sin que haya una sola justificación para la agresividad o la violencia. Pero se debe tomar en serio para que estén motivadas y se puedan considerar heroínas y sentirse orgullosas del esfuerzo y el entrenamiento, si se hace muy descafeinado, sin pasión, sin emoción, si no se puede dar una voz porque se pueden traumatizar, si se exageran las sensibilidades,  podemos perder emoción y motivación cayendo en la apatía. Siempre hay que tener en cuenta edades y saber que esto siempre tiene que ser para divertirse y disfrutar.

Algún episodio desagradable que haya se puede mediar, no debemos tener miedo, porque evitar la violencia en un partido puede ayudar a evitarla en casa, puede ayudar a evitar el bulling. Por lo tanto estamos encantados con que nuestras chicas se encuentren con las del otro equipo y hablen, se conozcan y amplíen sus visiones. Un espacio para la mediación y conciliación las enriquecerá a todas, les ayudará a curar rencores y las hará más maduras y tolerantes.