Jueves, 23 de marzo de 2017

Renovarse o morir. La música electrónica.

La música electrónica no es el detonante de la crisis musical del último siglo, sino más bien atiende a la razón de un género que se ha ido ganando a pulso un hueco entre los otros estilos musicales, debido a la cada vez mayor demanda de un público que nació a principios de los noventa.

La música electrónica es amada por muchos y odiada por otros tantos, pero los orígenes de este tipo de música se remonta a antes de la Segunda Guerra Mundial, con los primeros instrumentos eléctricos como el Ondes Martenot, el Theremin y el Trautonium.

Tras la Segunda Guerra Mundial, algunos músicos de Japón empezaron a experimentar con música electrónica fusionando la música asiática con este nuevo género creando, a partir de entonces, las bases del dominio japonés en el desarrollo de la tecnología enfocada a la música.

Más adelante y tras mucha experimentación, se publica la primera pieza electrónica como banda sonora: Elektronische Studie II (Stockhausen, 1954).

A finales de 1963 Moog, alentado por el compositor experimental Herbert Deutsch crea su primer sintetizador, el cual sirvió para la búsqueda de nuevos sonidos electrónicos.

Fue durante los años 70 cuando afloraron un gran número de bandas que tenían como base la música electrónica y experimental. Algunos ejemplos son The Residents y Can (uno de los pioneros en utilizar loops y cajas de ritmos), pero eran ya muchos los grupos de rock que utilizaban los sintetizadores como instrumentos principales.

En 1979 Gary Numan acercó la música electrónica al gran público con Cars, siguiendo su estela otros artistas como Depeche Mode, Jean Michel Jarre o Mike Oldfield.

Pero estos inicios no tienen nada que ver con lo que es hoy la música electrónica, que prácticamente se generó a raíz de la música makina y dance en los 90 y que ha derivado en numerosos estilos con nombre propio dentro de este amplio género musical.

Hoy en día todos escuchamos música electrónica casi sin darnos cuenta y los festivales dedicados a este tipo de música crecen cada vez más en todos los puntos del planeta.

Esta música enfocada mayoritariamente a bailar ya pasa por todos estos subgéneros: dance, progressive, house, chill out, techno house, trance, minimal, techno, big room, dubstep, drone, hard, ambient, urban, latino y otros tantos que nos esperan.

Por si alguien está interesado en la manera en que se crean estas composiciones, en Internet existen fantásticos videos de productores musicales, como por ejemplo Avicii, que muestra cómo realiza en su estudio algunos de los éxitos que más han sonado en los últimos tiempos.

Al fin y al cabo no queda más remedio que entender que este estilo musical es el demandado por una serie de generaciones muy exigentes con la música y muy entendidas en la materia y que, desde luego, aquello de la “ruta del bakalao” ya nada tiene que ver con la manera en la que este género es entendido hoy.